Manuel Ovalle (CEO de Adidas Argentina) y Julio Grondona.
Argentina presentó el nuevo diseño de la camiseta de la Selección argentina, con la que estima duplicar las ventas en relación con el mundial pasado. La presentación estuvo a cargo de Manuel Ovalle, CEO de Adidas Argentina, y de Julio Grondona, que en su afán de elogiar a su proveedor dijo que la marca alemana venía vistiendo a la Selección desde el Mundial de 1974 (en 1978 fue Le Coq Sportif). Fue un acto corto, austero y con la presencia de ex integrantes de los campeones del mundo '78 y '86. Las razones que animan esta previsión son dos (más una tercera que más que dato es una esperanza). Veamos:
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• Cuando se lanzó la anterior casaca, hace casi cuatro años, el país seguía inmerso en una de las peores crisis de su historia. Ahora, el consumo comenzó a recuperarse.
• Para el lanzamiento de la anterior camiseta se esperó hasta marzo de 2002; esta vez se hace pocas semanas antes del comienzo de las ventas de fin de año, por lo que en la empresa alemana confían en aprovecharesta época de mayores ventas.
La tercera, absolutamente contingente, es la esperanza de que el equipo de José Pekerman (¿o de Diego Maradona?) tendrá una actuación mejor en Alemania de la que le cupo en Japón/Corea. No hará falta mucho: de allí regresó tras la primera vuelta.
La presentación del nuevo uniforme deberá esperar hasta el match contra Qatar, dado que en el próximo amistoso, Inglaterra utilizará su tradicional casaca blanca, lo que obligará a Argentina a echar mano de la alternativa camiseta azul. «La alternativa nueva se presentará en marzo, junto con el resto de la colección (buzos, ropa de entrenamiento, accesorios)», confiaba una fuente de Adidas Argentina. Esto no es una decisión local, sino una movida que hará la firma de las tres tiras con todos los seleccionados que viste en el mundo.
Como viene sucediendo desde hace dos mundiales, los jugadores usarán un uniforme de alta tecnología, que se fabrica en Inglaterra. Para el público se lanzará un modelo exactamente igual hecho en el país. Los proveedores serán las textiles Sedamil (de la familia Nibiewsky) y Sportech, del ex Gatic Pablo Enríquez. Esta última firma -que también provee a Adidas de los uniformes de Los Pumas y Las Leonas- hizo unas 80.000 casacas en el último Mundial. «Estamos seguros de que las ventas se multiplicarán esta vez», dijo Enríquez.
La nueva casaca mantiene los bastones verticales (tres blancos, cuatro celestes), pero elimina la «doble capa», tecnología que no dio los resultados esperados ni comercial ni técnicamente. Todavía se recuerda al utilero de un equipo europeo, tijera en mano, cortando la «segunda camiseta» (era Nike) de un delantero que se la había sacado para festejar un gol y luego nunca pudo volver a ponérsela. En el equipo argentino que jugó el Mundial pasado también hubo quien pidió que se quitara la «doble capa», por lo que hubo que «adaptar» su uniforme con el mismo método.
La camiseta, como novedades, presenta un filete dorado que enmarca la ventilación lateral; además el número frontal está sobre la derecha, no sobre el centro (ocupado por el logo).
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