Para comprar una propiedad con plazo fijo es necesario contar como mínimo con un porcentual en efectivo, ya sean dólares o su equivalente en pesos, para hacer frente a los gastos obvios de la compraventa. El primer paso para comprar un inmueble es señarlo y la mayoría de las inmobiliarias requieren que este pago se realice en efectivo. Es que la seña no se puede pagar con dinero del «corralito» y, peor aún, tampoco el boleto, ni los gastos de escrituración, comisiones inmobiliarias e impuestos de la operatoria. Como sólo es posible transferir dinero si se compró un bien registrable, no está permitido hacerlo para pagar gastos, aunque ellos deriven de la misma compra. Algunas inmobiliarias aceptan cheques de cuentas a la vista y por eso, se solicita al vendedor que se haga cargo -cuando disponga del pago por la venta- de saldar los dispendios que corresponden también al comprador.
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