El Senado aprobó anoche el proyecto de ley que impulsa un recálculo de las deudas hipotecarias morosas contraídas fuera del sistema financiero a un valor aproximado de $ 1,83 peso por dólar. El proyecto, que tiende a solucionar la situación de los remates en marcha por acreedores que no aceptaron la oferta del Fondo Fiduciario creado en el Banco Nación para el pago de esas deudas, quedó consensuado en ambas cámaras esta semana -en Diputados se aprobará el próximo miércoles-.
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La iniciativa impulsada por el bloque oficialista de Miguel Pichetto incluye a deudores hipotecarios extrabancarios en moneda extranjera que hubieran incurrido en mora al adquirir o ampliar su vivienda propia entre el 1 de enero de 2001 y el 11 de setiembre de 2003, por un valor que no supere los $ 100 mil.
El proyecto, además, suspende las ejecuciones de sentencias judiciales y los desalojos hasta que se determine la liquidación final de esas deudas hipotecarias, para saldarlas en un plazo perentorio con apoyo de recursos del Fondo Fiduciario creado por la Ley 25.798.
El juez actuante en la ejecución intimará al acreedor y luego hará lo propio con el deudor, para que presenten sus respectivas liquidaciones. Citará después a una audiencia de conciliación tendiente a superar diferencias en un plazo de 30 días, que podrá ser prorrogado a pedido de las partes.
El fiduciario entonces deberá presentar en el expediente la oferta de suma a abonar al acreedor y, si persistieran las diferencias, el juez determinará en 20 días la suma adeudada.