El sindicato de mecánicos SMATA anunció ayer un paro de actividades para mañana y el viernes en las terminales automotrices «en solidaridad», luego de empantanarse las negociaciones paritarias con la Asociación de Concesionarios (ACARA), cuyos representantes volvieron a reunirse ayer en el Ministerio de Trabajo, sin lograr avance alguno.
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El gremio reclama a los concesionarios un incremento salarial de 40% en dos años, pero desde ACARA rechazaron esa posibilidad.
La medida preocupa a las terminales por el daño económico que puede ocasionar, ya que se resentirán las entregas al mercado interno y las destinadas a la exportación.
Las empresas calculan que dejarán de producir unas 5 mil unidades, que a un promedio de u$s 15 mil por vehículo exportado representan unos u$s 7,5 millones.
Las terminales señalan que el problema no sólo es la caída en la producción y el menor ingreso de divisas al país, sino que consideran muy dura la posición del gremio porque hace pocos meses había acordado un aumento de salarios para los operarios de las fábricas de 40% por un período de dos años alcanzado tras largas negociaciones.
Hasta ayer las posiciones no parecían tan alejadas, ya que se habría acordado que el nivel de aumento sería de 36% por 24 meses. La diferencia pasaría por la forma de distribuir ese incremento. Mientras el gremio reclama que se aplique un aumento de 20% desde el 1 de setiembre, los empresarios aceptan un alza de 15% ahora y 5% no remunerativo. El resto del incremento se repartiría en los próximos meses.
De todas maneras, la cartera laboral seguirá tratando hoy de resolver el conflicto pero, en principio, más de 50 mil trabajadores del sector van al paro, según lo confirmó el secretario adjunto del SMATA, Manuel Pardo.
El conflicto puntual engloba a unos 16 mil empleados de concesionarias, pero el resto del gremio irá igual al paro en solidaridad con el personal en conflicto, explicó Pardo, quien desalentó cualquier solución en el corto plazo al señalar que recién la semana próxima se definirá el camino a seguir.
El gremio que dirige José Rodríguez ya había realizado una medida de fuerza el 19 de octubre último en el marco de estas duras negociaciones.
«No se entiende la dureza y las dificultades de llegar a un acuerdo cuando las posiciones no están tan alejadas. El problema es que las fábricas surgencomo las más afectadas porque lo que se pierde de producir no se podrá recuperar con horas extras por la proximidad de fin de año y se pone en peligro el cumplimiento de acuerdos de exportación. Además, en las casas centrales no entienden que estemos otra vez en conflicto cuando hace pocos meses se acordó con el SMATA un aumento significativo», explicó el directivo de una automotriz.