El Ministerio de Economía, tal como anticipó este diario la semana pasada, accedió ayer a un pedido realizado por el juez neoyorquino Thomas Griesa. Se trata de allanarles el camino a los bonistas que desean iniciarle una demanda al país por los títulos que permanecen en default.
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Los abogados de pequeños bonistas habían protestado ante el juez por los inconvenientes para iniciar demandas por problemas en el procedimiento ante la institución depositaria de los bonos argentinos en Nueva York, denominada CEDE. A través del estudio de abogados Cleary, Gottlieb, Steen & Hamilton, que representa al gobierno, la Argentina accedió a eliminar cualquier traba existente. En el mercado se interpretó este paso como un gesto de «buena voluntad» por parte de Economía, ante la gran cantidad de litigios que se están registrando en sede neoyorquina.
A cambio, el pedido de Roberto Lavagna pasa por conocer si los bonistas que iniciaron las demandas poseen los bonos antes o después de la declaración del default. De esta manera, buscan determinar si las compras fueron hechas con el objetivo de litigar.
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