Sin acuerdo, el Scotiabank se va del país
-
La economía sufrió su segunda caída mensual al hilo en mayo, a contramano de lo que esperaba el mercado
-
El salario mínimo cayó 40% real desde 2023 y está por debajo de los niveles de la década del ´90
El presidente del Banco Central, Mario Blejer, negoció directamente con su par canadiense para conseguir la reapertura de la institución. La semana pasada parecía que la gestión podía llegar a buen camino. Pero luego desde el Bank of Nova Scotia, que controla la mayoría del Scotiabank Quilmes, confirmaron que no estaban dispuestos a aportar más fondos en el país.
Ante esta negativa de la casa matriz, en el Central tampoco quisieron darle a la entidad nuevos redescuentos ni aceptar cartera crediticia como garantía.
Ante lo trabado de las negociaciones, se definió avanzar en un proceso de venta de la entidad. Hay dos alternativas principales: vender todo el banco a un comprador o desguazarlo entre distintas entidades, obviamente la alternativa menos deseada.
Incluso es probable que el Central efectúe un préstamo especial a la entidad que decida quedarse con activos y pasivos del Scotiabank. Fuentes del banco canadiense señalaron que «buscaremos la solución más conveniente para nuestros clientes y que conserve la mayor cantidad de fuentes de trabajo de los empleados».
El banco cuenta con depósitos por $ 1.600 millones y su patrimonio neto (antes de la crisis del «corralito») ascendía a u$s 180 millones.
Tiene 1.800 empleados, 92 sucursales en 18 distritos del país, atiende 60.500 cuentas salariales y tiene más de 186.000 tarjetas de crédito emitidas. Bancos giraron ya u$s 1.000 millones hacia el exterior.



