Felipe Solá aceptará una auditoría del Fondo Monetario Internacional (FMI) al Banco Provincia, porque no es su intención «entorpecer» las negociaciones que el gobierno mantiene con el organismo, señaló ayer el gobernador bonaerense. Solá dijo que «está de acuerdo» con una auditoría al BAPRO como lo pide el FMI, pero advirtió que tendrá que ser realizada bajo las mismas reglas con las que son controladas otras entidades financieras. «Lo único que exigimos es que cuando se analice este banco se utilicen los mismos parámetros que se utilizan para el resto de la banca. Con esos parámetros estamos de acuerdo con esa auditoría», comentó el gobernador. Solá aseguró que el gobierno bonaerense trata de «ser lo más amplio posible» para que «sean discutidas las formas y los términos de la auditoría». «No queremos entorpecer la negociación del Fondo con la Nación, y hemos tratado de ser lo más amplios posible», agregó.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Lo que dejó claro Solá, junto al presidente del Banco Provincia, Ricardo Gutiérrez, es que la entidad «no será privatizada». Por su parte, los técnicos del FMI analizaron ayer las cuentas fiscales de las provincias, como paso previo a la reunión que el ministro de Economía, Roberto Lavagna, mantendrá el jueves con el titular de la misión, John Dodsworth, en el marco de las negociaciones destinadas a alcanzar un acuerdo de financiamiento a tres años de plazo. Así lo informaron fuentes del Palacio de Hacienda, quienes explicaron que los técnicos del Fondo se reunieron en dos oportunidades con el subsecretario de Relaciones con las Provincias, Carlos Fernández, para analizar las cuentas fiscales provinciales.
Las conversaciones giraron en torno al cumplimiento del Programa de Financiamiento Ordenado (PFO), el rescate de las cuasi monedas y la marcha de la recaudación en esos distritos. Los técnicos centraron su análisis en el cumplimiento del PFO, ya que serviría como base para lograr un acuerdo en setiembre y esperar al año próximo, cuando se complete la renovación legislativa y de gobernadores, para discutir una nueva ley de coparticipación, tal como lo exige el Fondo.
• Análisis
Debido a la complejidad de la tarea y su extensión, los técnicos del Fondo quedaron en que hoy terminará el análisis de las cuentas, tras dos intensas reuniones mantenidas ayer.
Para hoy también está previsto que la Secretaría de Hacienda dé a conocer formalmente que el superávit fiscal en el primer semestre superó los 5.000 millones de pesos, por encima de lo que habían acordado con el FMI. Con todos estos antecedentes, el director de la misión, John Dodsworth, se reuniría el jueves con el ministro Lavagna, para ver el grado de cumplimiento del acuerdo de refinanciación firmado en enero, y comenzar a delinear uno a tres años de plazo. Uno de los puntos centrales es el incremento del superávit fiscal, que este año deberá alcanzar 2,5 por ciento del PBI y que un sector del organismo reclama que ascienda a 4 por ciento para destinar precisamente ese superávit al pago de los intereses de la deuda.