El director del Banco Central, Luis Corsiglia, aseguró ayer que «la Argentina no tiene crisis energética, sino crisis de crecimiento». Pero admitió que podrían repetirse los apagones durante el verano según «el calor que haga». Llama la atención que un funcionario del gobierno, pero de un área ajena al sector energético y allegado al ministro Julio De Vido, realice comentarios de este tipo que contradicen la política de minimizar la posibilidad de una crisis.
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En declaraciones radiales, Corsiglia -ex candidato a la presidencia de River Plate- explicó que «retomar la senda de crecimiento económico requiere incrementar la capacidad productiva y, por ende, la capacidad de generación eléctrica». En ese sentido, no dejó de advertir que «crecer a 8% o 9% anual, como lo viene haciendo la Argentina desde hace cuatro años, pero sin haber tenido continuidad en inversiones energéticas, es un tema complicado».
Sin embargo, Corsiglia defendió la política que lleva adelante el gobierno en el sector energético, aunque admitió que eventuales apagones durante el verano « dependen del calor que haga». «Cuando se utilizan todos los medios disponibles para obtener energía, se está exigiendo al sistema. Por eso, lo que se trata de hacer desde el gobierno es mejorar la capacidad e incrementarla», enfatizó.
En el tema energético las inversiones son importantísimas, y el funcionario no dejó de notarlo; sostuvo que para lograr nuevas «hay que generar incentivos, para que los inversores obtengan una rentabilidad razonable». En general, su balance fue positivo y concluyó opinando que «la Argentina está creciendo muy por arriba de las previsiones, porque este año ni el mismo Presupuesto, ni el Banco Mundial, ni los mejores estudios económicos argentinos preveían un crecimiento tan fuerte».