El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy (der.) recibió al director gerente electo del FMI, Dominique Strauss-Kahn.
La economía global ya no es la misma que cuando se creó el Fondo Monetario Internacional (FMI) tras la Segunda Guerra Mundial, y el organismo debe adaptarse a ese cambio, dijo su director gerente designado, Dominique Strauss-Kahn.
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El ex ministro de Finanzas de Francia, que fue confirmado el viernes para liderar el FMI, realizó hoy una visita al presidente de su país, Nicolas Sarkozy, antes de dar su primera conferencia de prensa desde que se conoció la decisión.
Strauss-Kahn dejó claro, al igual que su antecesor Rodrigo Rato, que apunta a remodelar el Fondo de manera de reflejar de mejor forma el ascenso de potencias de países en desarrollo y los intereses de los países más pobres.
"El FMI ya no puede jugar el rol del policía que presta a los países en dificultades imponiendo reglas muy duras a cambio", dijo Strauss Kahn, un socialista de 58 años, al diario francés Le Monde.
"El Fondo enfrenta un mundo más complejo, como lo demuestra la crisis hipotecaria que comenzó en Estados Unidos", agregó.
Strauss-Kahn, que sabe moverse en el mundo de la economía y la política con la misma facilidad con que cambia desde hablar en su francés natal al inglés o al alemán, asumirá en noviembre un cargo que los europeos, y sobre todo los franceses, han monopolizado desde la creación del Fondo.
En busca de despejar la idea de que fue elegido a dedo para el puesto, destacó que había viajado unos 100.000 kilómetros en los últimos meses para conseguir el apoyo de los países, tanto de los ricos como de los pobres.
"Podría haber pasado el verano (boreal) de vacaciones y sólo haber esperado conseguir el puesto porque era europeo. Lo que realmente quería era convencer a la gente sobre un proyecto de reforma", declaró.
A medida que las fuentes de financiamiento del FMI se reducen, Strauss-Kahn reiteró la idea de vender parte de las reservas de oro del organismo para generar mejores ingresos.
"La mayoría de los banqueros centrales que consulté no son hostiles a la idea. Pero una reforma de esa clase requiere un amplio consenso", dijo.
Ese es sólo uno de los tantos desafíos que deberá enfrentar Strauss-Kahn.
Rato renuncia por razones personales antes de que pueda ver terminada la reforma del sistema de votación dentro del Fondo que el mismo lanzó.
"El equilibrio geopolítico cambió. Las economías emergentes como China, India, Brasil, Sudáfrica y México quieren más influencia. Y tienen razón", aseguró.
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