El gobierno confía en que, aunque la cotización internacional del petróleo siga subiendo, los precios de los combustibles al público local se mantendrán constantes por la combinación de las fuertes retenciones a la exportación de hidrocarburos, y la amenaza de prohibir las ventas externas, si los valores se escapan de determinados niveles.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Lo cierto es que aunque el barril se cotice en Nueva York a 90 dólares o a 100, el productor local que exporte siempre recibe 42 dólares, y el resto es para el fisco. Esto es por el sistema de retenciones crecientes a medida que se eleva el valor de exportación.
A 100 dólares, el productor que exporta percibe 42 dólares por barril y el Estado 58 dólares, lo que significa que el impuesto a la operación es 62% más alto que la retribución de la empresa petrolera.
Sólo en el caso de que el valor internacional se ubicara en 60,9 dólares y hasta 45 dólares, la retención sería de 45%, lo que en términos reales, por la forma de cálculo que es igual al IVA, significa que el impuesto ronda 31%. Si se vende un barril de crudo a 46 dólares al exterior, 31,74 dólares son para el productor y 14,28 para el Estado.
Pero nadie cree ya que el precio internacional descienda, y aun con cierta recesión en las economías centrales es seguro que ya no regresará a 60 dólares.
La resolución sobre el nuevo cuadro de retenciones que también incluye a todas las variedades de combustibles y lubricantes rige desde el 16 de noviembre, y todavía tiene aspectos no resueltos, que las petroleras intentan destrabar con el gobierno, pero sin éxito.
Uno de los problemas es si el precio de 42 dólares para el barril de petróleo es un techo o un piso en cuanto a las operaciones en el mercado local entre productores y refinadoras sin petróleo propio (Shell y Esso).
Los que le venden a Shell, que usa el tipo de crudo más liviano de mejor calidad, pretenden que 42 dólares sea el piso al que se agregan más dólares a medida que el producto es mejor. Esso, que utiliza petróleo más pesado por la constitución de la refinería, debe comprar a 42 dólares, cuando antes de la resolución pagaba alrededor de 41. Aunque a la larga estos temas y otros se terminen solucionando, el efecto contenedor sobre los precios locales seguirá siendo el mismo.
Dejá tu comentario