11 de marzo 2003 - 00:00

Sube consumo con tarjetas y se usan por montos chicos

Sube consumo con tarjetas y se usan por montos chicos
El consumo con tarjetas, tanto de crédito como de débito, viene creciendo en forma sostenida desde fines de diciembre del año pasado. Según fuentes de la industria, la facturación en lo que va de marzo de este año creció 18% en relación con el mismo mes del año pasado. Esta cifra consolida lo sucedido en enero de 2003, que registró una facturación superior en 2% en relación con el mismo mes del año pasado, suba que se incrementó aun más en febrero, con 8% comparada con febrero de 2002.

El segmento que más creció es el de los consumos de extranjeros en el país: se disparó 350% en relación con el año pasado, cabal demostración de que son más que antes y gastan tres veces y media más en pesos (aunque más o menos lo mismo en dólares).

Durante febrero pasado el número de transacciones con tarjeta de crédito se incrementó cerca de 20% en relación con el mismo mes de 2002, por lo que la conclusión obvia es que la gente está utilizando el plástico mucho más que en el pasado reciente, pero para abonar compras bastante más chicas.

Sin embargo, a pesar de que muchos bancos están ofreciendo pagar las compras en hasta nueve cuotas, los consumidores siguen cautos: sólo 12% de las ventas se hace en mensualidades y el plazo más utilizado por los compradores es en dos y tres cuotas.

Fuentes de la industria coinciden en que el ticket promedio pagado con tarjeta de crédito rondó históricamente los cincuenta dólares/pesos hasta el fin de la convertibilidad. Hoy ese promedio está en $ 60. Pero dado el incremento de los precios al consumidor en el período, que ronda 46%, la diferencia «hacia arriba» es en realidad una quinta parte menor que la suba de los precios.

En la actualidad, el mercado de los medios de pago ronda los $ 18.000 millones anuales, de los que cerca de 50% corresponde a tarjetas de débito, algo desconocido antes de que el primer «corralito» hiciera de su uso un nuevo hábito de los consumidores. «Casi 90% de los consumos con tarjeta de débito son 'canibalización' de los que hasta diciembre de 2001 se hacían con tarjeta de crédito», dijo a este diario una altísima fuente de la industria.

«Estamos viendo que cada vez son más frecuentes las compras con tarjeta (tanto de crédito como de débito) por montos de diez o doce pesos, que hasta hace un año y medio eran casi una rareza»
, dijo a este diario Diego Juárez, gerente de marketing de Argencard, licenciataria de las marcas de MasterCard para el Río de la Plata. «La gente está sacando el plástico de la billetera para transacciones por montos muy inferiores que en el pasado.»

De hecho, esta tendencia viene verificándose aún desde antes del fin del «uno a uno»: Visa, por caso, ya se ofrecía como medio de pago de una conocida (y muchas veces cuestionada) cadena de comida rápida; MasterCard también está en locales de comida económica; ambas marcas, además, entraron en al menos dos cadenas de cines (ShowCenter, Village) como medio de pago, y hoy es posible comprar una entrada al cine (costo aproximado: $ 8) con dinero plástico.

«Antes veíamos cupones de restaurantes y de salas cinematográficas, por $ 7 u $ 8, como verdaderas excepciones... Ahora tenemos cada vez más»
, dice una fuente de una de las administradoras de medios de pago.

Fuentes de la industria son optimistas respecto de cómo será 2003 para el mercado de los medios de pago en relación con 2002.
«El año pasado fue catastrófico: a pesar de la devaluación y de que al principio de año -por efectos del 'corralito' y la falta de efectivo-la gente usó mucho la tarjeta, la industria en total vendió cerca de 40% menos que en 2001. Pero creemos que ahí se tocó el fondo del mar, y estamos confiados en que en 2003 comenzará el repunte. De hecho, los dos primeros meses del año confirman una tendencia que se venía produciendo desde fines de 2002", adelanta Juárez.

Uno de los indicadores en los que se fundamenta para la industria de los medios de pago esta recuperación incipiente es justamente el regreso de las cuotas, fenómeno que ya fuera adelantado por este diario en su oportunidad. Las ventas en mensualidades con tarjeta de crédito llegaron a representar
30% del volumen total de las ventas con dinero plástico, monto que descendió a cero en el primer semestre del año.

«Hoy ya estamos cerca de 11% o 12% de la facturación, y creciendo»
, informa Juárez. «Y si bien seguimos lejos del pico histórico, la tendencia es buena.» Fuentes del mercado explican la renuencia de los tarjetahabientes a tomar plazos más altos en dos factores: miedo a no poder pagar las cuotas y miedo a que les aumente el monto de las mensualidades en caso de que se dispare la inflación. El primero es justificable; el segundo -dice la gente de las tarjetas- es producto de la desinformación.

«El comprador elige el número de cuotas, y el comerciante fija un precio final para el bien ofrecido, cifra que se divide en partes iguales. Por lo tanto, no hay ningún riesgo de que el precio se dispare antes de que el comprador termine de pagar»
, dice un ejecutivo bancario del rubro.

«La gente tiene miedo de no poder pagar también porque tiene temor a quedarse sin ingresos (salario, honorarios profesionales, etc.), y entrar para siempre en el listado de morosos»
, agrega la fuente. Por eso, explica, «la morosidad está en niveles normales e históricos, o sea 3% a 4% de la cartera, según el banco». Es que hoy, a pesar de las tasas altas (en descenso, es cierto), la tarjeta es casi el único medio de acceso al crédito que les quedó a los argentinos.

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