El petróleo subió ayer más de 1 dólar y cerró a u$s 66,35, con lo cual aumentan los temores de una nueva disparada antes de que termine el año al empezar el invierno en el hemisferio Norte.
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En la Argentina, la cotización internacional no se nota en los combustibles, que continúan prácticamente sin cambios desde mediados de 2004, cuando tuvieron una ligera alza. No obstante, las petroleras insisten en que la diferencia de precios, sobre todo con relación a los países limítrofes, acentúa las distorsiones en el mercado, como se expresa con la espectacular alza de ventas de las estaciones de servicio cercanas a las fronteras.
Asimismo, durante este año se advierte un aumento en las ventas de nafta que tiene un efecto paradójico. Al venderse más en el mercado interno, quedan menos excedentes para exportar, siendo que el negocio se termina equilibrando con las exportaciones de ese combustible que tienen una retención de sólo 5%.
Por el momento, Repsol YPF y Petrobras, que refinan su propio petróleo y concentran más de 60% del mercado, no muestran intenciones de subir los precios, lo que obliga a igual actitud a Shell y Esso, que no producen petróleo en el país y deben comprarlo para sus refinerías.
• Política responsable
En España, Repsol anunció ayer una « política responsable» con el precio de los combustibles, tras una reunión con el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Pero la empresa subrayó que «su margen de maniobra» es «limitado» y que se deben «respetar» los principios de la libre competencia.
La suba en el mercado internacional se vio impulsada por las declaraciones de autoridades estadounidenses según las cuales hasta 15% de la capacidad de refinación del país podría continuar paralizada por semanas, acentuando los temores de una escasez de combustibles.
Además, las huelgas en refinerías de Francia, un importanteproveedor de nafta para Estados Unidos, podrían agravar el problema al afectar la capacidad de Europa para enviar embarques a través del Atlántico.
• Temores
Aun con el gran incremento registrado en los stocks de gasolina en la última semana en EE.UU., los operadores temen que el cierre de varias refinerías en la costa del Golfo de México, tras el paso de los huracanes Katrina y Rita, tenga un impacto negativo en las existencias.
El petróleo West Texas Intermediate para entrega en noviembre cerró con un alza de 1,28 dólares, o 2 por ciento, a 66,35 dólares el barril en la Bolsa de Nueva York. En tanto, la gasolina para entrega en octubre subió a más de 2,35 dólares el galón, el nivel más alto que registra el contrato desde que los precios marcaron 2,409 dólares el 2 de setiembre.
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