Ayer los títulos públicos volvieron a registrar fuertes alzas con ganancias de hasta 14% en tan sólo dos jornadas. El riesgo-país ya cayó 7% en junio y 23% en el año. No es que haya un fuerte optimismo sobre la economía argentina, sino que las tasas en el mundo están tan bajas que llegan fondos de grandes operadores buscando rendimientos elevados. Hasta la deuda en default del país está subiendo de cotización por más que el mercado ya descuente que habrá una quita de 70% cuando se complete la renegociación de la deuda. Se apuesta, además, a que estará lista antes de fin de año.
Los títulos que no están en cesación de pagos, es decir, los BODEN, también registraron alzas, aunque más moderadas. El BODEN 2012 y el 2008 -dos de los bonos más operados en la plaza local-ayer cerraron con ganancias de 2,1 por ciento y 0,7 por ciento, respectivamente.
En la City porteña, los operadores no ocultan su optimismo por la performance de los bonos, pero prefieren enfocarse en lo que consideran una variable clave: el aumento en los volúmenes negociados.
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