El famoso y ya conocido fenómeno de La Niña sigue afectando los precios de los cereales en el mercado local. Ayer, el trigo mostró alzas de casi 4% -el máximo esperado en una jornada-; la soja y el girasol de 2%, y el maíz de 1%.
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La situación es cada vez peor; por el momento, no se registraron precipitaciones en la principal zona agrícola -Buenos Aires, La Pampa, Córdoba, Santa Fe-a pesar de que éstas sí afectaron a Capital Federal y alrededores. Además, en los próximos días no se esperan lluvias significativas -de más de 50 milímetros-que puedan mejorar el estado de los cultivos. De hecho, ayer sólo llovió en el sur de Córdoba alrededor de 10 milímetros, pero de manera escasa y dispar. El fenómeno podría afectar también a la ganadería debido al escaso pasto que presentan los campos.
Por el momento, los analistas afirman que la Argentina perderá unos dos millones de toneladas de soja -alrededor de u$s 1.000 millones-ya que al principio se calculaba una cosecha récord de 49 millones de toneladas y hoy se estima que no será mayor que 47 millones, siempre y cuando llueva en las próximas semanas. Si esto no ocurre, las pérdidas se incrementarán aún más.
Con respecto al maíz, aún no pueden calcular cuántas toneladas se cosecharán.
Algunos afirman que rondarán entre 21 y 22 millones, pero no se alcanzará el nivel récord -pronosticado a principios de la siembra-de 24 millones de toneladas.
«La falta de agua se suma a la afectación que ya habían dejado las heladas de noviembre.Si hubiese sido un año normal, la producción de maíz probablemente hubiera rondado los 24 millones de toneladas», dijo un analista de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
«Es una situación muy compleja y la tendencia de la producción es mala», dijo Germán Heinzenknecht, especialista en clima de la Consultora de Climatología Aplicada (CCA), con sede en la provincia de Buenos Aires.
Por otra parte, «el girasol es el cultivo más complicado debido a que ya está florecido y aunque reciba gran cantidad de agua, la producción no podrá salvarse», explicó a este diario un productor de La Pampa.
Por su parte, «el mercado local está muy firme y no va a bajar mientras La Niña siga haciendo de lo suyo. Además, no hay oferta, porque no hay stock y la demanda mundial por parte de EE.UU. para biocombustibles también se mantiene sostenida. Así, tanto el escenario nacional como internacional impulsan la suba de precios», informó un analista del mercado.
Ayer, por primera vez, el mercado local influyó en Chicago ya que debido a las sequías de la Argentina -el tercer proveedor de soja a EE.UU.- los valores de los cereales bajaron en la plaza internacional.
Los expertos en clima afirman que este fenómeno que complica al campo culminará a mediados del próximo mes. Pero la situación podría ser aún más grave si en febrero no llueve ya que ése es un mes crítico para la soja.
«Si esto continúa hasta febrero, las pérdidas van a ser incalculables porque ése es el mes donde la soja necesita mayor cantidad de agua y no puede soportar temperaturas tan altas», sostuvo un productor agropecuario de Buenos Aires.
Por el momento, desde el gobierno no han definido las pérdidas actuales y no hay ninguna intención de ayudar a los productores declarando a las provincias más afectadas en emergencia agropecuaria. Se espera que la Secretaría de Agricultura de la Nación, que dirige Javier de Urquiza, analice la situación y tome medidas al respecto.
«La Secretaría de Agricultura tendría que estar más atenta a este problema, que afecta a miles de productores y que si continúa, implicará a todo el país. En lugar de repartir tantas compensaciones debería declarar emergencia agropecuaria en las zonas más afectadas por la sequía», comentó enojado un productor de Santa Fe que prefirió el anonimato.
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