Los inversores ayer dejaron claro que más allá de haber descontado una pronta suba de las tasas de interés en los Estados Unidos, aún están predispuestos a ajustar sus carteras en activos latinoamericanos. Fue así como cayeron las principales Bolsas de la región al igual que las divisas. En la plaza local, el dólar subió 0,70 por ciento, finalizando en 2,90 pesos para la venta y en el mercado de títulos públicos predominaron las bajas. Lo mejor pasó por el BOCON PRE3, que ganó más de 5 por ciento y lo peor, por el Global 2020, con una caída de más de 3 por ciento.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
• En el mercado cambiario, tanto el segmento minorista como el mayorista operaron en alza con subas de dos centavos en ambas puntas. En las casas de cambio se negoció, al cierre, el dólar a $ 2,86 y $ 2,90 para compra y venta, respectivamente. Fue una rueda más volátil, con un volumen de negocios moderado, pero donde la incertidumbre impactó en todos los segmentos.
También el dólar futuro acusó el malhumor del mercado y los cierres cortos finalizaron 1,6% por encima de la jornada anterior, mientras que los más largos subieron 6 por ciento.
• A pesar de la mayor presión de la demanda, el Banco Central y el Nación intervinieron comprando dólares, u$s 45 y 10 millones de dólares, respectivamente. Esto permitió igual absorber la oferta de los exportadores que ayer liquidaron u$s 66 millones.
• El dato de la inflación de abril, de 0,9 por ciento, impone para los próximos meses difíciles indicadores para cumplir con las metas del Banco Central. Los analistas advierten que el período de inflación cero finalizó: con una demanda doméstica que crece más de 10%, y el gobierno manteniendo un dólar alto, las presiones inflacionarias se intensificarán.
• En este contexto, los operadores esperan que haya un aumento de la demanda de activos domésticos indexados y de activos en dólares (de ahí el cambio de carteras que se observa) en detrimento del resto. Por lo tanto, la demanda de dinero y de depósitos tenderá a bajar.
• En el mercado de títulos públicos, hubo reacomodamiento de carteras entre los BOCON, mientras que el resto operó en baja. Por el lado de los BODEN, el 2008 cayó 1,4%; el 2012, -1,09%, y el 2013, -1,38 por ciento. Sólo la serie 2005 logró cerrar en positivo, un +0,62%. Entre los BOCON, el PR12 bajó 1,59 por ciento; el PRE6, 1,95%, y el PRE8, 1,96% al igual que el PRO2, 1,69 por ciento; el PRO4, 1,68%, y el PRO9, 1,41 por ciento. Lo mejor pasó por el PRE3, que subió 5,2%, seguido por el PRE5, con +1,64 por ciento, y el PRE4, con 1,1%. Por el lado de los Global, las series 2003 y 2017 cayeron 3,2 por ciento y 2,2, respectivamente.
Dejá tu comentario