10 de diciembre 2007 - 00:00

Suspenso a favor de alza de los mercados

Nuevamente, el destino de los mercados mundiales está en manos del banco central estadounidense, cuando mañana anuncie otro recorte en las tasas de interés. Los inversores apuestan a una baja de un cuarto de punto, a 4,25%, pero advierten que si no llevan la tasa de corto plazo a 4%, la señal no será alentadora para los mercados, que buscan escapar de los coletazos de la crisis inmobiliaria en Estados Unidos. Al respecto, crece la impresión de que el plan lanzado por Bush para salvar de la debacle a más de un millón de familias endeudadas de poco servirá. El derrumbe es inevitable para ellos. Para los bonos argentinos, la baja de la tasa en los EE.UU. sólo sería beneficiosa para los nominados en dólares y para los cupones atados al PBI.

George W. Bush
George W. Bush
Todos los empresarios, inversores y operadores del mundo tienen su atención en la reunión de la Reserva Federal de Estados Unidos, que decidirá cuánto baja las tasas de interés, una medida clave para superar la crisis de los créditos hipotecarios subprime.

La Fed se reunirá mañana y puede decidir la tercera baja consecutiva de la tasa de referencia, que está en 4,50% anual.

Lo que suceda incidirá en la Argentina, aunque beneficiará más a los bonos de la deuda en dólares que a los que están nominados en pesos y ajustan por el costo de vida. Una rebaja de las tasas de Estados Unidos no disminuirá la desconfianza que tienen los inversores sobre la forma en que mide la inflación el INDEC.

El dato también será clave para los cupones PBI en pesos y en dólares porque su valor está atado al crecimiento de la economía. Una reducción de tasas hará que la actividad en Estados Unidos se mantenga y contagie optimismo a las economías de países emergentes, porque significa que el precio de sus commodities seguirá elevado.

Los mercados han quedado en una posición más optimista. Wall Street viene de dos semanas de subas apostando a la baja de tasas. En las cinco sesiones de la semana pasada, el Dow Jones subió casi 2%.

Al mismo tiempo, subió la renta de los bonos del Tesoro americano a 10 años, a 4,12%, después de haber estado una semana antes a 3,97%. El hecho de que suba el rendimiento de los bonos indica que los inversores se están animando a tomar más riesgos.

Mientras se acerca el período de menor actividad de los mercados por las fiestas de fin de año, los inversores, banqueros, empresarios y operadores rezan para que la Fed dé una señal positiva al mundo, y terminen bonos y acciones en alza, pensando en un mejor 2008.

  • Dato optimista

    «Hasta hace algunos días, la mayoría de los inversionistas interpretaban las declaraciones del presidente de la Fed, Ben Bernanke, y de su vicepresidente, Donald Kohn, como anuncios de una baja de medio punto porcentual de las tasas, debido a señales de desaceleración de la economía», recordó Frederic Dickson, analista de AG Edwards.

    La semana pasada terminó con un dato optimista: las cifras de empleo de Estados Unidos mostraron un modesto crecimiento de la contratación en noviembre y ayudaron a aliviar los temores a una recesión. Bush, aliviado.

    Antes de que se conocieran estas cifras de desempleo, el mercado apostaba casi unánimemente a que la rebaja sería de 50 puntos básicos, pero el hecho de que se crearan 94 mil puestos de trabajo en noviembre parece indicar que la Fed, al menguar el temor a la recesión, será más prudente y bajaría la tasa 25 puntos.

    «Lo que parecía ser una economía que estaba derrumbándose hace unas dos semanas, de pronto tiene noticias de que parece estar mejor que lo esperado», dijo Eric Kuby, estratega jefe de Inversiones de North Star Investment Management en Chicago. «Si uno no tiene 50 puntos base de recorte la próxima semana, creo que el mercado se verá profundamente decepcionado», agregó.

    La mayoría de los analistas cree que la tasa será recortada en 25 puntos básicos, a 4,25% anual.

    A la hora de fijar su política monetaria en su reunión de mañana, «la preocupación principal de la Fed no será tanto la economía, sino la estabilidad de los mercados financieros», opinó Kevin Logan, economista del banco de inversión Dresdner Kleinwort Wasserstein.

  • Otras medidas

    «Si sabes que el banco al que prestas puede a su vez pedir prestado a la Fed, se disminuirá el temor a dar créditos», afirmó Kathleen Stephansen, analista de Crédit Suisse First Boston. Normalmente, el tipo de descuento se mueve al mismo ritmo que la tasa de referencia, la cual determina los intereses que afrontan los consumidores en sus tarjetas de crédito y en los préstamos para la compra de automóviles, por ejemplo.

    No obstante, la mayoría de los analistas parece apostar esta vez por una baja del tipo de descuento de 0,5 de punto porcentual,hasta 4%, una reducción que es el doble de la prevista para el de la tasa de referencia.

    Rob Carnell, economista del banco de inversión ING, dijo que es posible que la Fed adopte otras medidas para aumentar la liquidez, como permitir a entidades que no sean bancos obtener esa clase de créditos.

    Como suele ocurrir en la economía, la mera expectativa de la baja ha tenido ya un efecto real, pues el viernes se apreciaron señales en los mercados de que los bancos están más dispuestos a prestarse unos a otros, según Logan.

    Pese a los problemas de liquidez, hasta ahora la ventanilla de préstamos de la Fed ha estado casi desierta porque acudir a ella ha sido visto como «un acto de desesperación», según este economista.

    A esta semana no le va a faltar nada para que sea intensa, porque el viernes se publicará otro dato clave: la inflación de noviembre en Estados Unidos.
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