Tampoco habría en 2006 acuerdo con el Fondo
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En la Universidad Di Tella, Guillermo Nielsen, quien encabeza las conversaciones con el
FMI, habló el viernes sobre la situación de la deuda pública y las negociaciones.
Esta situación entusiasma al Presidente, que en cada uno de sus discursos alude a la política de « desendeudamiento». Durante 2004 se habrán pagado más de u$s 4.000 millones al Fondo. La deuda actual con el organismo suma u$s 12.000 millones, pero con los pagos previstos en lo que resta del año y el próximo ese monto caerá a menos de u$s 10.000 millones.
A esto debe sumarse que la ventaja principal de tener un acuerdo con el FMI casi desaparece, al reducirse considerablemente los vencimientos obligatorios. Eso sí, el problema pasaría para 2007 cuando la acumulación de deuda aumente considerablemente, entre u$s 4.000 millones que deberán pagarse más otros u$s 3.000 millones que se postergarían un año en 2006.
Las proyecciones indican que incluso podría manejar los vencimientos de deuda que se aproximan en 2006 (no sólo con el Fondo, sino con los demás organismos multilaterales y los bonos en poder de acreedores privados) sin tener que emitir nuevos títulos en el mercado durante el primer semestre.
• Situación
La estrategia de continuar postergando el acuerdo se complementa con el resto de los organismos multilaterales. Esta es la situación:
• Banco Interamericano de Desarrollo (BID): a mediados de 2004 se firmó un acuerdo hasta 2008 por u$s 5.000 millones de nuevos créditos como piso. El año que viene la entidad desembolsaría unos u$s 1.300 millones a favor del país. Alcanza para cubrir los vencimientos que se presentan.
• Banco Mundial: a fin de año vence el acuerdo de 20 meses firmado en 2004. Ya está en plena discusión el nuevo programa con el organismo, que involucraría desembolsos de u$s 3.500 millones para los próximos tres años. La diferencia con otros programas es que la mayor parte del dinero será destinado a financiar proyectos de inversión, con lo cual prácticamente desaparecerán los préstamos de «ayuda estructural» (que suelen requerir acuerdo con el FMI para ser ejecutados).



