Por la mañana la excusa más escuchada era: "Están comprando los papeles más retrasados". Pero hacia la tarde, cuando ya se veía que esto no dejaba demasiado lugar a la idea que seguiría hoy, mañana, el lunes, etc., los analistas se volvieron a montar sobre aquello de "es un reflejo de la confianza en el próximo recorte de tasas". Desde ya que hablamos de la suba de las acciones, las que ayer impulsaron 1,9% hacia arriba al Dow (cerró en 13.289,29 puntos) y un asombroso 2,5% el NASDAQ (el martes había perdido 2,4%). Revisando qué sectores lideraron la suba, encontramos primero a las empresas del rubro energía (3,1%), un poco más atrás telecomunicaciones, consumo y, finalmente, las tecnológicas (2,7% ganado por ellas fue en consonancia con 5,7% que trepó Apple, que estaría por anunciar una serie de nuevos productos).
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Tanto fue el optimismo que hasta el sector financiero llegó a ganar 1,8% (aunque no le alcanzó para recuperar 3,8% cedido 24 horas antes) y poco importaron las malas noticias, como el fuerte incremento en la suspensión de pagos a las tarjetas de crédito o la advertencia de Standard & Poor's que las ganancias del sector bancario podrían caer 70%. Cuando comentamos la baja del martes, decíamos que parecía exagerada aun en vista de las malas noticias, esto nos obliga entonces -a fin de mantener cierta coherencia-a decir lo mismo de la suba de ayer: pareció exagerada (atención que estos comentarios no implican ni sugieren nada acerca de lo que pueda -o nopasar en el mercado).
Es que de todo lo acontecido (la buena recepción de los u$s 18.000 millones en notas del Tesoro a dos años y el renacimiento de las operaciones de "carry trade" fueron de las pocas noticias verdaderamente alcistas), lo que más se destacó fue el contenido de la carta que le enviara el lunes el presidente de la Fed al senador Check Schumer, afirmando que está listo para "actuar como sea necesario". Sin dudas, entonces, lo peor del día no fue que esto fuese una verdad de Perogrullo, sino las poquísimas voces que se levantaron para protestar por una filtración digna sólo del más corrupto de los mercados tercermundistas.
Dejá tu comentario