Desde hace un par de semanas los clientes de telefonía fija de Telefónica de Argentina -que utilizan la modalidad prepaga- han dejado de comunicarse con celulares de Telecom Personal, CTI y Movicom. ¿La razón? Una disputa entre Telefónica y las empresas de telefonía móvil por el tantas veces manido tema del «CPP» (calling party pays, o «paga el que llama»).
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La pelea comenzó casi con la crisis, la devaluación y la caída en dólares de los ingresos de las empresas de servicios, que mantienen sus tarifas en pesos. Hasta ese momento el servicio prepago no abonaba la llamada a celulares: el sistema CPP había nacido antes y (obviamente) no incluía esa modalidad.
Las empresas de celulares toleraron hacer esas comunicaciones en forma gratuita mientras el sistema y sus ingresos lo permitieron, pero ahora -con deudas en dólares e ingresos acotadísimos no sólo por la devaluación sino por deserciones y mora crecientes- decidieron que no continuarían permitiéndoles a los clientes prepagos de Telefónica seguir comunicándose con los suyos a título gratuito.
El servicio prepago permite al usuario determinar de antemano cuánto gasta por mes, igual que un celular con tarjeta. Gastado el cupo predeterminado por el cliente, la línea sólo puede ser utilizada para recibir llamadas sin cargo. Telefónica tiene tres productos (Control, Control Plus, Línea Cero) cuyas prestaciones varían pero dentro del mismo concepto. El acceso gratuito a los celulares desde los prepagos era idéntica a la que aún se obtiene desde los teléfonos públicos: ninguno de los dos extremos de la comunicación paga el tramo de telefonía móvil (que hoy cotiza a $ 0,31 más IVA).
Desde ya, el sistema prepago es utilizado por los sectores de menores recursos, que de otra manera -según se dice en el mercado- no tendrían teléfono. «Hoy lo está usando la clase media que se quedó sin trabajo, o en los barrios carecientes», dice un experto.
La que inició la movida fue Movicom, y después la siguieron CTI y Personal; la medida alcanza sólo a Telefónica porque los prepagos de Telecom sí permiten pagar llamadas a celulares. «No pueden compararse los prepagos a los teléfonos públicos porque son un servicio que ofrece Telefónica; además, las tarjetas telefónicas que emiten otras empresas permiten llamar a celulares, por lo que no hay ningún bloqueo», dijo a este diario un ejecutivo de una de las empresas de móviles.
Fuentes cercanas a Telefónica, en cambio, aducen que «no es éste un momento social como para aumentar tarifas; más adelante podremos sentarnos a conversar».
Pero los operadores de celulares aseguran que lo que en un comienzo era un porcentaje insignificante de llamadas desde prepagos, en los últimos tiempos creció de manera notable. También, dicen, comenzaron a detectar que usuarios recibían llamadas locales, pero en su identificador de número les aparecía una sigla como si hubiera sido efectuada desde el exterior. «Y esas llamadas las pagaba nuestro cliente, o si reclamaba teníamos que devolvérsela», dijo el hombre del celular. Sucedía que se estaban utilizando tarjetas telefónicas adquiridas en el exterior para llamar localmente, y las telefónicas de red no identificaban al operador. Ahora, según coincidieron, eso se acotó bastante.
Hace algunos días la entidad Proconsumer de defensa del consumidor hizo una denuncia ante la Comisión Nacional de Comunicaciones por el bloqueo a los prepagos. Las empresas de celulares respondieron que no existía tal bloqueo, dado que el usuario puede llamar a celulares si compra una tarjeta que lo habilite a hacerlo. La decisión está en manos de la CNC, que acaba de ser intervenida. En la actualidad hay unas 1.500.000 líneas prepagas en todo el país, de las que aproximadamente 900.000 corresponderían a Telefónica.
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