27 de agosto 2004 - 00:00

Temen ahora en Brasil que se recaliente la economía

Por segundo mes consecutivo, el Comité de Política Monetaria (COPOM) del Banco Central de Brasil da señales de un posible aumento de la tasa de interés de referencia (Selic). Algunos analistas ya anticipan que será en noviembre; otros dicen que hay margen para esperar unos meses más. Pero ninguno ya habla de reducciones en la tasa como reclaman sindicatos, empresarios y el propio partido gobernante, el PT de Luiz Inácio Lula de Silva.

El acta de la última reunión del COPOM conocida ayer deja claro que la autoridad monetaria está muy optimista con el actual nivel de actividad económica, pero demasiado pesimista en relación con las perspectivas inflacionarias. Por eso el dato más relevante para el mercado es que ha introducido un «vies» (tendencia) de suba de la tasa con el objetivo de contener la inflación.

«La diferencia del tono entre esta acta y la anterior es fuerte, es una versión más realista del dilema en que se encuentra el gobierno: asumir el costo político de subir la tasa --recordar que hay elecciones municipales en octubre-o el no cumplimiento de las metas inflacionarias», consideran los economistas de GlobalInvest.

El acta concluye que de continuar así Brasil va a incumplir las metas de inflación este año (5,5%) y el próximo (4,5%).

La incertidumbre del COPOM se centra en la compatibilidad entre el ritmo de crecimiento de la demanda y de la expansión de la oferta y los núcleos de la inflación que continúan en niveles incompatibles con las metas de inflación. A esto se suma que las expectativas de los analistas empeoraron.

• Riesgo petróleo

El COPOM introdujo otro riesgo que agrava aún más el panorama: el riesgo petróleo. «En caso de que los indicadores no mejoren de acá para fin de año, el COPOM subirá la tasa de interés», apuestan los economistas de banco Bradesco.

La decisión no es simple: ¿cómo contener las expectativas inflacionarias sin afectar negativamente el incentivo para la inversión? Hay dos estrategiasposibles con costos y riesgosdiferentes.

Mantener la tasa en 16% anual: contribuirá a impulsar la inversión, a mantener la expectativa de crecimiento sustentado, pero llevaría a correr el riesgo de que no se concrete la mejora en los indicadores clave y así tener que encarar un aumento mayor de la tasa en el futuro.

Aumentar preventivamente la tasa: favorecerá a mantener las expectativas bajo control, pero puede frenar la recuperación de la inversión.

El acta sostiene que el COPOM no quiere afectar la expectativa de crecimiento aún con una suba de la tasa. Dice textualmente:
«Más allá de que un escenario inflacionario requiera un ajuste en la tasa, es importante reiterar que eso no provocara perjuicios al proceso de crecimiento sustentable de la economía». Una clara justificación para aumentar la Selic.

Por eso, las expectativas sobre el precio del petróleo merecen un análisis aparte porque es el principal cambio experimentado en el COPOM.

El acta dice: «El aumento reciente (en julio) refuerza los temores de que esos precios puedan alcanzar picos más elevados de los que se contemplaba hasta hace poco como el escenario más probable, y aun con una reversión de estos máximos, se mantengan por más tiempo en un nivel por encima de los pronósticos.

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