Una buena opción para las PyMEs: exportar a Brasil
La fuerte devaluación que sufre el peso argentino, que ya supera 66% en lo que va del año, se potencia con la apreciación que está experimentando el real brasileño. En las últimas jornadas, el dólar en Brasil cayó a niveles de hace tres meses, por debajo de los 2,30 reales. La brecha entre el peso y el real se amplió a 21,74%. De forma tal que la mejora de competitividad es aún mayor para los exportadores argentinos. Según los analistas, esta tendencia se consolidaría en los próximos meses, mientras Brasil logre mantener los índices inflacionarios dentro de las metas pactadas con el FMI. Por eso resulta interesante el trabajo realizado por los especialistas en comercio exterior, Gustavo y Germán Segré, que explican las claves para comerciar con Brasil.
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Si analizamos la actual paridad entre el peso y el real, estaríamos en valores similares a los de julio de 1995, cuando el real equivalía a 0,936 de dólar (en este momento se da esta proporcionalidad si comparamos 2,34/2,50). En el año 1995 la balanza comercial brasileña fue negativa en u$s 3.352 millones, siendo que prácticamente la mitad del déficit fue generado por el comercio con la Argentina. Analizando el resultado de la balanza comercial brasileña de los años posteriores encontramos las siguientes relaciones:
1996
1997
1998
DESDE JULIO DE 1995
Donde la paridad era igual a la de este momento, hasta la desvalorización del real el 13 de enero de 1999, la paridad peso-real fue alterándose a favor del real hasta llegar a R$ 1,22 = $ 1.
No podemos dejar de considerar que en el momento en que la paridad real/peso era similar a la de este momento, el Mercosur estaba en pañales, existiendo durante los mejores resultados para la Argentina (1994 /1998) muchos productos que aun siendo argentinos pagaban impuestos de importación para ingresar a Brasil merced la lista de excepciones.
Respecto de qué productos Brasil consumía más en la época, podríamos concluir que salvo aquellos donde el país tenía un predominio natural, la Argentina era proveedor de todo tipo de mercadería sin ningún tipo de excepciones (incluso zapatos y textiles).
Luego de la desvalorización, acusado el primer impacto, volvimos a exportar a Brasil, en menor volumen pero obteniendo igual resultados sorprendentes, de los cuales el mejor ejemplo es el saldo de la balanza comercial bilateral de 2001, de u$s 1.204 millones, a favor de la Argentina.
BRASIL HOY
El mercado brasileño en este momento nos recibe con la siguiente coyuntura:
• Inflación controlada (sustancialmente más baja que en 1996).
•Tasa de cambio en descenso.
•Captación de inversiones externas en alta.
•plain Superávit primario récord (dinero excedente sin considerar el pago de la deuda brasileña), superior a la meta Hay puesta por el FMI.
•Consumo interno en franco crecimiento.
•Construcción civil en franco crecimiento.
•Tasa de desempleo estabilizada y decreciendo.
•Balanza comercial con superávit creciente (inclusive por una agresiva política de promoción comercial por parte del gobierno).
•LaArgentina tiene ventajas importantes respecto de otros mercados para la exportación de productos.
•Ni el gobierno brasileño ni el empresario brasileño se encuentran a la defensiva o preocupados por una posible «inundación» de productos argentinos.
•Se estima que un aumento en las exportaciones argentinas a Brasil puede incluso favorecer para que los exportadores brasileños consigan cobrar por los envíos de mercadería 2 dos durante los meses previos al «corralito».
COMO EXPORTAR
Es necesario que los empresarios argentinos sepamos el ABC para conseguir resultados en el proyecto de exportación a nuestro principal mercado. A saber:
FACTORES NEGATIVOS
1- El empresario brasileño continúa no siendo propicio a efectuar el proceso de importación, dando preferencia a productos ya nacionalizados (no necesariamente nacionales).
2- El empresario brasileño (sobre todo el pequeño y medio) no tiene facilidades para operar con carta de crédito.
3- Aún hoy existen productos que requieren de registros en organismos públicos lo que demora y desestimula la importación de productos (en este caso argentinos).
4- No es fácil identificar importadores efectivos de productos en base a la posición arancelaria del producto (las bases de datos oficiales públicas son de 1998 y si bien la paridad permitiría tomar esa base como válida, muchas empresas de esa época ya no están operando).
5- Hay productos, como bienes de capital, donde las líneas de financiación son sustancialmente mejores para productos nacionales que para productos importados (específicamente por la opción conocida en Brasil como FINAME, ofrecida por el BNDES, pero exclusiva para productos brasileños).
6- Las estadísticas producto a producto que la Cancillería genera por medio del Consulado General deArgentina en San Pablo para determinación de «desvío potencial de comercio» (excelente trabajo por cierto) están desactualizadas (analizan datos del año 2000).
FACTORES POSITIVOS
1- La Argentina continúa manteniendo enormes ventajas respecto de otros mercados (sin considerar aspectos cambiarios).
2- La cercanía geográfica favorece la exportación de productos con sistema de «pronta entrega».
3- Es posible enviar mercadería en consignación internacional (entrepuesto aduanero).
4- Es posible entregar mercadería en la «puerta del depósito de nuestro comprador», incluyéndole en el precio el trámite aduanero para que no deba preocuparse por tener que contratar despachante, flete, seguro, etcétera. positivos
5- Los plazos de pago locales continúan siendo cortos (de 28 a 45 días en la mayoría de los sectores).
6- Es posible enviar mercadería, dejarla en un depósito, venderla en reales, cobrarla, pagar las cuentas y girar el excedente, sin necesidad de tener una estructura administrativa ni de logística en Brasil (incluso parte de los gastos se puede garantizar con la propia mercadería).
7- Se puede tener presencia propia comercial sin alquilar oficina o depósito, contratar personal, comprar computadoras, etc. (todo se puede tercerizar, aun teniendo una estructura jurídica propia).
8- Es posible abrir un «canal propio de distribución», importar en Brasil (de nosotros mismos) y distribuir, evitando intermediarios, pulverizando el riesgo de cobranza y agregando valor a través de la prestación de servicios.
CONCLUSIONES
Tenemos en nuestro horizonte una conjunción favorable de factores como no hemos tenido en más de una década. El único punto de incertidumbre se plantea en octubre, con las elecciones presidenciales, pero no sorprendería a nadie que el eterno candidato del PT, Luiz Inácio Lula Da Silva, vuelva a perder con un candidato surgido del partido de gobierno, José Serra, a la sombra del buen desempeño de los últimos tiempos del presidente Fernando Henrique Cardoso. El mercado brasileño está, en términos prácticos, a nuestra disposición. Pero alcanzarlo no es tan simple como parece. El empresario argentino debe hacer su parte. Es fundamental informarse, capacitarse, adaptar el producto a las normas y deseos del consumo brasileño. Participar de ferias y misiones comerciales, contactarse con potenciales clientes y también potenciales socios para complementarse y exportar en conjunto. Es fundamental poseer una estrategia que pondere nuestros plazos y los recursos con los que contamos, y ofrezca planes alternativos para el caso de no conquistar las metas a través del plan original.




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