Sybille (Cibeles, en español) es una diosa de origen frigio o minoico, personificación de las montañas y las cavernas, de las tierras fértiles y las murallas, de la naturaleza y los animales; cura, sana y hiere, rigiendo sobre la vida, la muerte y la resurrección de todas las cosas. Pero como todas las diosas, la Méter Oreia (madre montañesa) es veleidosa -se pronuncia a través de oráculos y provoca éxtasis tanto para aliviar como para matary así como puede ser justa acompañando y defendiendo a los suyos contra cualquier enemigo, puede parecer que los abandona dejando tras de sí un reguero de "saudades" y melancolías (la leyenda dice que al final siempre regresaba). Con estas características (es la versión más antigua de la Pachamama), es curioso que no se la invoque más en el comercio y la economía, en especial en los Estados Unidos. Tal vez esto tenga que ver con que rara vez lo que importa en Wall Street son las cuestiones de moral o ética en torno de medidas como el plan de rescate inmobiliario que anunció ayer el presidente Bush, ya que fue otro el planteo que se hacen los inversores: ¿qué hago, compro o vendo?
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Mirando 1,3% que trepó en la víspera el Promedio Industrial a 13.619,89 puntos, es claro que la respuesta fue "compro", especialmente porque hasta que George W. no comenzó su perorata a las dos de la tarde, los mercados bursátiles estaban más cerca del "sin cambios", que de la suba. ¿Pero es esto -el plan-bueno o malo? La verdad es que con los favorables números de las ventas minoristas, con el sector de intermediación bursátil más que firme (ganó 3%), las constructoras festejando (ganaron en promedio un impresionante/inexplicable 10%), el petróleo recuperando terreno hasta u$s 90,23 por barril tras las bravatas contra Irán (también contribuyeron la primera baja del dólar en cuatro ruedas y el último dato sobre el crecimiento de la economía china: 11,4%), y la fuerte apuesta a los datos sobre la situación laboral que se difunden hoy (cuidado, que aun siendo mejores que lo esperado cabría la posibilidad de que alguno aproveche para "tomar ganancias"), esto poco y nada importó. Ayer Sybille nos regaló su alegría, hoy tal vez se vaya. Las cosas son así.
Informate más
Dejá tu comentario