E n la rueda anterior terminábamos nuestro comentario con una advertencia. Es que cuando de manera ostensible no hay explicación al comportamiento de los inversores, puede ser que éstos "conozcan" algo que aún no se ha develado o que simplemente se comportaran de manera "maniática". Si nos atenemos a lo que vimos en las últimas veinticuatro horas, es esta última idea la que mejor cuaja.
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Así como el lunes el mercado se mantuvo prácticamente sin cambios hasta las últimas dos horas, cuando salió disparado hacia arriba para quedar a sólo unos puntos del máximo del día, ayer el desbarranque más grande lo vimos en los primeros 120 minutos, y de ahí en más fue muy poco lo que ocurrió. Para cuando sonaba la campana en el NYSE, el Dow se colocaba en 10.609,92 puntos (apenas a centésimos del mínimo intradiario), mostrando un retroceso de 0,87%, en tanto el NASDAQ perdía 1,75%. Si bien las Blue Chips y el S&P500 aún están por encima de los valores de cierre del viernes, éste no es el caso del indicador del mercado electrónico. No sorprende, entonces, que fueran los papeles tecnológicos los que lideraran las bajas, concentrando el grupo de empresas cuyos estados contables estuvieron debajo de lo esperado (Texas Instruments, Altera, Novellus, etc.), pero como suele ocurrir, esto no lo explica todo. Mientras, Caterpillar, McDonald's y Xerox presentaron números mejores a los esperados y cerraron del lado ganador. DuPont, Texas Lockheed Martin y Rayteon, que hicieron lo mismo, quedaron del lado perdedor; en tanto Merck, que mostraba una importante baja de ingresos, era premiada con una ligera suba.
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