Sin duda, puede parecer estirar demasiado las cosas, pero la verdad es que el Promedio Industrial acumula seis semanas consecutivas que terminan en positivo (los demás índices tuvieron una leve caída en la semana anterior, lo suficientemente baja como para que muchos analistas prefieran hablar de un "descanso" más que de una verdadera baja), algo que no se veía desde aquella seguidilla que terminó el 7 de mayo de 1999. Si hemos de ser sinceros, la única certeza que conlleva esto es que estamos cada vez más cerca de tener un período de cinco ruedas cuyo saldo sea negativo, y que en alguna parte se está incubando un movimiento de "euforia" entre los inversores. Hay que tener en cuenta que desde el 9 de octubre el S&P lleva ganado casi 17%, y con un mero 4%, estaremos todos volviendo a hablar de que entramos en la zona de los toros. De todas maneras, y aunque hay razones para pensar que esta vez no estaríamos ante una "trampa de osos", es bueno siempre tener cuidado. No hay que olvidar que cada vez se repite más esto de que los cierres prácticamente no reflejen para nada lo que realmente ocurrió durante la rueda. El viernes, por ejemplo, todos los grandes índices arrancaron en negativo, llegando a perder el Dow y el S&P más de 1%, en tanto que el NASDAQ alcanzó a retroceder 2%, empezando a ganar terreno recién en las dos últimas horas de operaciones. Mientras que claramente fueron los papeles de la nueva tecnología los que lideraron la mejora, el mercado electrónico, sin embargo, quedó perdiendo 0,3%; en tanto que, a pesar de que los dos principales componentes del S&P, General Electric e Intel, cerraron en baja, este índice fue el de mejor evolución entre los principales, al ganar 0,62 por ciento.
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