Ingresar a los EE.UU. es todo un desafío para muchos exportadores. Fundamentalmente, porque al igual que la economía europea, es un país con estabilidad macroeconómica donde una vez que se ingresa el exportador puede beneficiarse de una cierta fluidez y continuidad en esos envíos que le arroja previsibilidad en las ventas y le permite mejorar sus márgenes de rentabilidad.
Sin embargo, no hay que desmerecer la participación de los productos industriales a ese mercado: participan tanto o más que los combustibles. El año pasado, 36,7% de los productos enviados fueron bienes industriales o manufacturas de origen industrial (MOI). Por ejemplo, sorprende que en la selección de los principales productos vendidos a EE.UU. que realiza el INDEC figuran, por ejemplo, aviones y aeronaves donde el año pasado participaron de 3,2% del total exportado, o partes y accesorios de vehículos que participaron de 1,4%. Asimismo, de las exportaciones totales al país del Norte, sólo 6,2% son bienes primarios y 20,7% manufacturas agropecuarias.
Dejá tu comentario