Washington - La venta de viviendas usadas en Estados Unidos bajó 0,5% en agosto en relación con julio, a 6,30 millones de unidades a ritmo anual, anunció la Asociación Nacional de Corredores de Inmuebles (NAR). Los analistas pronosticaban 6,20 millones de unidades revendidas.
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Es el quinto mes consecutivo de bajas. Según el informe difundido ayer por este organismo, el precio medio de venta de las viviendas usadas fue de u$s 225.000 en agosto, 1,7% por debajo del registrado en el mismo mes del año pasado.
La entidad señaló que se esperaba esta caída en los resultados de agosto, que está llevando a los vendedores a reducir sus precios iniciales de venta.
Al mismo tiempo que los inventarios de casas a la venta aumentaron 1,5%, hasta alcanzar la cifra récord de 3,92 millones de unidades.
Si se mantiene el ritmo de ventas de agosto, se tardaría siete meses y medio en vender todas esas viviendas, lo que se convertiría en el período más largo desde abril de 1993.
El informe de ayer sobre el descenso de las ventas en el sector de la vivienda usada se suma al publicado la semana pasada sobre la construcción de nuevas casas, en el que también se reflejaba una caída de 6%.
Ante esta noticia, los bonos del Tesoro de Estados Unidos subieron, enviando a los rendimientos a mínimos de siete meses, porque este dato refuerza las expectativas de que la Fed podría comenzar pronto a bajar las tasas.
«Las cifras de las casas están llegando como algunos esperaban. Algunos inversores estiman que el mercado inmobiliario provocará un debilitamiento de la economía, y hasta la Fed suscribe a esa idea», dijo David Coard, operador de Williams Capital Group en Nueva York.
«Hoy recibimos más evidencias de eso y por eso el mercado sigue subiendo», agregó. Los rendimientos de los bonos referenciales, que se mueven en sentido inverso a sus precios, cayeron a 4,55% anual tras haber alcanzado mínimos de 4,53%.