Wall Street operó en caída tras dos jornadas con alzas

Economía

Las acciones cerraron en baja el viernes en la bolsa de Nueva York tras dos jornadas con alzas, después de un reporte de empleo en Estados Unidos que arrojó una mirada ambigua sobre la economía local, y arrastradas por las energéticas ante una nueva caída de los precios del petróleo.

Según los últimos datos disponibles, el promedio industrial Dow Jones perdió un 0,95%; mientras que el índice S&P 500 cayó 0,8%. El índice Nasdaq Composite, en tanto, perdió un 0,7%,

En la semana, el Dow Jones y el Nasdaq perdieron un 0,5%, mientras que el S&P 500 cayó un 0,6%.

Con un ojo puesto en la crisis de los rehenes en Francia, los inversores en Wall Street también veían con preocupación la oleada de pérdidas en el Viejo Continente.

Las principales bolsas europeas cerraron en rojo este viernes, con el parqué madrileño al frente lastrado por el cambio de estrategia del Banco Santander, con el temor de los inversores a que los buenos datos del empleo en Estados Unidos precipite la subida de los tipos de interés de la Reserva Federal (Fed).

La Bolsa de Londres terminó con una caída del 1,05%, la Bolsa de París bajó 2%. Por su parte, Fráncfort perdió 1,9% y la bolsa de Madrid cayó 3,9. Por último, el parqué de Milán cedió 3,2%.

Los inversores se mostraban reticentes a tomar nuevas posiciones antes del anuncio de ayer de los datos de empleo de Estados Unidos tras el fuerte repunte registrado la víspera.

Un dato favorable de empleo podría alentar las expectativas de una subida de tasas por parte de la Fed en el transcurso de este año y acentuar la diferencia con la política del Banco Central Europeo, que tiene que hacer frente a la deflación y podría poner en marcha nuevos medidas de estímulo.

Otro elemento de cautela era la producción industrial alemana, que bajó un 0,1 por ciento mensual en noviembre frente a un alza prevista del 0,4 por ciento según un sondeo de

Desplome en Santander

Las acciones de Banco Santander cotizaban con una fuerte baja el viernes en la bolsa española después de que la entidad sorprendió el jueves al mercado con el anuncio de un aumento del capital y un recorte del 66 por ciento de su dividendo.

A media sesión, las acciones de Santander llegaron a caer un 10,1 por ciento a 6,162 euros, en línea con el descuento del 9,9 por ciento que supuso el precio de colocación de 6,18 euros por acción -- de los más de 1.213 millones de títulos de su ampliación de capital--, frente a los 6,856 euros a los que fue suspendido el valor antes de conocerse la noticia.

Tras los cambios anunciados por la entidad, los analistas de SocGen bajaron su precio objetivo para las acciones de Santander a 7 euros desde 7,35 euros, con recomendación de "mantener". Exane BNP Paribas, por su parte, elevó el precio objetivo a 6,20 euros, pero su recomendación fue de "infraponderar".

"Al final no deja de ser una ampliación de capital que en el corto plazo ejerce una presión sobre el precio de la acción teniendo en cuenta el descuento del 10 por ciento, pero a medio plazo la cotización debería ir recuperándose porque la entidad ha hecho sus deberes para reforzar su solvencia", dijo Nuria Álvarez, analista de Renta 4.

Operadores y analistas coincidieron en reconocer el viernes el efecto negativo en la cotización a corto plazo de la ampliación de 7.500 millones de euros, que, según cálculos de BPI, tendría un efecto dilutivo en torno al 6 por ciento en el beneficio por acción (BPA) de 2015.

Santander explicó que la ampliación le ayudará a alcanzar un ratio de capital estructural del 9,7 por ciento en 2015 desde el 8,3 por ciento con el que espera cerrar 2014 tras esta ampliación.

Dejá tu comentario