Nueva York (Bloomberg) - Nunca en la historia de Wall Street se ganó tanto y en tan poco tiempo. Goldman Sachs Group, Morgan Stanley, Merrill Lynch, Lehman Brothers Holdings y Bear Stearns están por compensar a sus 173.000 empleados con un bonus de u$s 36.000 millones. La cifra muestra un incremento de 30% respecto del récord alcanzado en 2005 y que no incluye los millones adicionales que van a pagar los 3 bancos más grandes de Estados Unidos, Citigroup, Bank of America y JP Morgan Chase, así como los pagos de los fondos de inversión y las empresas privadas por acciones que constituyen la industria financiera.
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Wall Street hasta redujo la estimación del déficit presupuestario en buena parte la semana pasada, en parte por las ganancias inesperadas de los bancos inversores. En esta línea, los impuestos aplicados a los salarios de la industria financiera van aumentar 14%, a u$s 2.400 millones, en el presente año fiscal.
Pero el Estado norteamericano no es el único beneficiado. Richard Koppelman, dueño de una concesionaria de autos, dijo que «cuando a Wall Street le va bien, a nosotros también». En ese momento estaba preparando una Ferrari 360 Modena F1 convertible del año 2005 (u$s 150.000) para un cliente que está por cobrar su primer bonus desde que se graduó de la escuela de negocios dos años atrás.
Todo esto tiene un efecto multiplicador: «Estimamos que 50% o más va a terminar en propiedades, arrastrando hacia arriba a dicho mercado», según Jonathan Said, economista senior de CEBR (Centre for Economics and Business Research). Y agregó que «el efecto multiplicador se extiende a las empresas constructoras. La gente gasta más en bienes de lujo, en comer afuera y en vacaciones».