4 de junio 2004 - 00:00

Ya analizan frenar compras a Brasil

Ya analizan frenar compras a Brasil
La relación comercial con Brasil promete tensarse aun más dado que la Argentina se encamina este año a un déficit récord del orden de los u$s 2.000 millones. Si bien Néstor Kirchner y Roberto Lavagna son considerados «pro Mercosur», en el ámbito empresario saben que no van a quedarse de brazos cruzados frente al desequilibrio comercial. «Pueden venir decisiones de freno a las importaciones desde Brasil escudadas en la idea de que 'porque te quiero te aporreo'», advierten los economistas de M&S Consultores.

¿Pero qué hay detrás del déficit comercial? «La realidad es que, paradójicamente, la Argentina está siendo hoy locomotora de Brasil y no al revés», sostiene Carlos Melconian, de M&S. En el primer trimestre de 2004 lo poco que creció Brasil fue gracias a la industria, que registró un salto eminentemente exportador en el que la Argentina tuvo bastante que ver. Como contraste, hasta ahora Brasil no aportó nada a la recuperación argentina de 2004.

• Interrogante

Según M&S, esto plantea un interrogante: el cóctel de exportaciones que sube poco e importaciones que suben mucho ¿será o no recesivo para la economía argentina?

Al respecto consideran que el boom de importaciones que viene de Brasil es una mezcla de una producción local que no da abasto para cubrir la demanda y de una sustitución de parte de la producción local. El déficit comercial proyectado para este año es casi cuantitativamente igual pero cualitativamente diferente al que la Argentina sufrió en 1992 (u$s 1.668 millones). Hoy, por un lado pesan más las importaciones de equipamiento y menos las de bienes de consumo. Por otro lado, una parte de los insumos que se importan de Brasil (siderúrgicos, químicos, plásticos) está adicionando oferta a sectores locales que trabajan a plena capacidad. En 1992 estos mismos sectores registraban caídas de producción y elevada capacidad ociosa.

Las importaciones brasileñas parecen ser ahora menos dañinas porque no impactan plenamente en la producción industrial.


En 1992 la Argentina compraba a Brasil 25% de bienes de consumo, 12% bienes de capital, 45% de insumos competitivos y 18% de insumos complementarios. O sea, las compras a Brasil representaban 70% de importación competitiva.

Doce años después, del total comprado a Brasil, 21% son bienes de consumo, 19% bienes de capital, 37% insumos competitivos y 23% insumos complementarios. La importación competitiva bajó a 58%.

Antes se trataba de una torta más competitiva para la producción local y ahora es mezcla de complementaria y competitiva.


Se estima que las exportaciones a Brasil crecerían este año 8%, llegando a u$s 5.000 millones mientras que las importaciones brasileñas alcanzarían los u$s 7.000 millones (+ 49% anual).

«A una paridad equilibrada con Brasil, es evidente que la causa del superdéficit comercial es que los ciclos económicos de ambos países tienen un desfase: la Argentina rebota fuerte y Brasil está estancado»,
advierte M&S.

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