Los comerciantes aseguran que, gracias a los turistas que llegan al país los fines de semana, las ventas se están recuperando. En algunos rubros, como indumentaria, más de 50% de lo vendido fue compras de extranjeros. Los visitantes provienen de países limítrofes, especialmente Uruguay y Chile, y en menor medida de Centroamérica, EE.UU. y Europa. Hay inclusive compras mayoristas -especialmente en Once- por montos importantes de clientes peruanos, paraguayos y bolivianos; pero en general se trata de transacciones minoristas. En los shopping hay menos compradores del exterior que en abril o principios de mayo; no obstante, siguen siendo fuertes las ventas por mini-turismo.
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En enero, los negocios tenían su propia cotización del día muchas veces publicada en las vidrieras. Había una diferencia de $ 0,5 o más por cada dólar ingresado, y obviamente convenía comprar pesos en las casas de cambio. Ahora, casi no se ven carteles con «cotizaciones», y el precio del dólar «se conversa de acuerdo con lo que se lleve», como dijo a este diario un comerciante del barrio porteño de Once. El mayor movimiento se produce viernes, sábados y domingos en los shopping, y zonas de mayor categoría.
Los turistas provienen de países vecinos, aunque también hay un grupo menor de España, Holanda, Estados Unidos y Centroamérica. A diferencia de otros puntos comerciales, en Once específicamente, la mayoría de los compradores extranjeros es de nacionalidad peruana, boliviana y paraguaya. También hay chilenos y uruguayos, pero la diferencia es que estos últimos no realizan compras al por mayor. «Los lunes especialmente, hay cualquier cantidad de peruanos. Se llevan al por mayor. Algunos dicen que se están volviendo a vivir a su país», indicaron dos encargadas de un negocio de indumentaria masculina ubicado en Larrea al 300.
Según el presidente de la Coordinadora de Actividades Mercantiles Empresarias (CAME), Osvaldo Cornide, «aunque en el país subieron los productos internacionales porque son importados, siguen más baratos que en los países de origen porque no subió la demanda interna».
En barrios como San Telmo, donde abundan los productos de platería, antiguos, coloniales y las pinturas, también hay un importante movimiento de compra.
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