Después de los fuertes cruces verbales de lunes y martes, ayer se atenuó la polémica entre el gobierno y las empresas eléctricas. Hubo, además, un primer encuentro entre el ministro de Planificación, Julio De Vido, y los presidentes de Edenor, Edesur y Edelap, para distender la situación y entrar en un camino de negociación. Ya se sabe que, tras la exposición pública de esta semana, es imposible que en lo inmediato el presidente Néstor Kirchner dé luz verde a los aumentos de tarifas. Sin embargo, las conversaciones irían por otro carril, como, por ejemplo, cuáles obras podrían hacerse para reducir riesgos en el verano y en el invierno próximos, y qué controles deberán realizar las compañías y los organismos de supervisión para prevenir cortes. Ayer, con documentación de Cammesa, el gobierno insistió en que no habrá colapso eléctrico en el próximo verano.
La afirmación de Cammesa significa que no va a haber cortes programados porque hay suficiente generación, salvo en algunas zonas del país, como la costa atlántica.
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