27 de diciembre 2021 - 00:00

¿El chanta de Obama?

merval_opt.jpeg

Comentábamos el viernes como la fama y percepción popular de algunos -más bien, casi todos los- referentes financieros más populares y prestigiosos, nada tienen que ver con sus conocimientos o resultados y si posiblemente mucho con las formas y el manejo que hacen de los medios. Esto es algo que se da tanto a nivel local, donde dimos el ejemplo del más popular de nuestros charletas bursátiles, como el internacional, donde citamos a Warren Buffett, ambos con una cohorte importante de seguidores y fanáticos. Tal vez no casualmente, la gente de Desinfo publicó luego que apareciera nuestro comentario, su propia versión en favor del “mago de Omaha”: “El año de W.B.: un balance con ocho aciertos, errores y algunas polémicas”. Sabemos que aquí no vamos a convencer a ningún devoto, pero los números cantan por si solos. Es cierto que desde 1965 Berkshire Hathaway, la nave insignia de las inversiones de Buffett, generó un retorno anual de 20% frente al 10,2% del S&P500 y que en lo que va del año le gana por 2%. Pero si no nos vamos tan lejos, vemos que en los últimos 45 años, solo superó al S&P 500 el 40% de los años (en lo que va del siglo, el 33%) y su rendimiento promedio anual fue de 12,2% frente al 12,9% del índice (9,2% a 10,2% este siglo). Lo que es más, cuando desagregamos entre años alcistas y bajistas, vemos que en los alcistas ganó 17,5% frente a 18,9% del mercado lo que sugiere un rendimiento subpar en las “buenas épocas”, mientras en “las malas” anotó una pérdida de 9,3% frente al 10,9% del índice, lo que sugiere una estructura “levemente defensiva”. Para poner las cosas de manera más clara, quien en enero de 1977 hubiese invertido u$s1.000 en acciones de B.H., hoy tendría u$s117.692,28 (para los últimos 25 años, serían u$s8.901,71). Si en lugar de apostar por Berkshire hubiese comprado un índice S&P500, su capital habría crecido a u$s145.477,93 (u$s10.023,18 desde diciembre de 1996), casi un 24% mas. Pero la cosa podría ser aún peor. Si bien durante décadas, Buffett se opuso a la recompra de las acciones de su la compañía, el año pasado gastó u$s27.400 y al cierre del tercer trimestre del actual van otros u$s20.200 para sacar de circulación estos papeles, lo que habría insuflado “artificialmente” el precio de las acciones. Como señalamos más arriba, sabemos que aquí no vamos a convencer a ningún adicto, sea al señor W.B. o a cualquier chichipio local, pero con solo lograr que la duda se instale en alguno de nuestros lectores, nos damos por satisfechos en este año que está a punto de terminar.

Dejá tu comentario