9 de mayo 2017 - 00:33

"2x1" mal calibrado por Corte agita ánimo de rebelión judicial

• SENTENCIA SUPREMA ABRE MÚLTIPLES FRENTES DE CONFLICTO EN EL PLANO LOCAL E INTERNACIONAL.
Denuncia penal contra la mayoría, reclamos ante la CIDH e insinuación de juicio político fueron las primeras reacciones. Gobierno auspicia ley “antídoto”. Tribunales orales y Casación resisten aplicación.

Fallo. Los jueces Elena Highton de Nolasco, Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti conformaron la mayoría para el fallo que desató la polémica.
Fallo. Los jueces Elena Highton de Nolasco, Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti conformaron la mayoría para el fallo que desató la polémica.
El fallo "2x1" de la Corte Suprema que habilitó la posibilidad de que represores condenados por delitos de lesa humanidad puedan acceder a la ley más benigna para el cómputo de sus penas dio paso a una catarata de efectos colaterales en el frente externo (con demandas contra el Estado incluidas), y despertó ánimos de rebeldía en el interior del Poder Judicial. Luego de vislumbrar algunas consecuencias que implicaría la nueva doctrina, integrantes de los Tribunales Orales Federales -quienes reciban los pedidos de las defensas para beneficiarlos con el precedente sobre el que se expidió el máximo tribunal- están coordinando una estrategia para denegar las solicitudes. En paralelo, varios de los integrantes de la Cámara Federal de Casación Penal analizan oponerse a las presentaciones y continuar votando según el criterio previo. En sigilo, reniegan de tener que pagar el costo político de una eventual soltura que favorezca a un nombre "pesado" de la dictadura y apelarán a la "casuística"

Maduradas durante el fin de semana, a la "rebelión en la granja" dentro del Poder Judicial se le agregan múltiples medidas que intentarán conjurar los efectos del fallo "Muiña", a través de distintos vectores. Un abogado particular primereó ayer con el más naif de los caminos: un recurso de reposición para que la Corte analice si se equivocó y vuelva a evaluar el caso. Una formalidad que no logrará conmover a la mayoría formada por los jueces Elena Highton de Nolasco, Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti. En la vocalía de la primera, se esmeraban ayer en difundir que la jueza no modificó su posición con respecto a la aplicación del 2x1 en delitos de lesa , y que ya existía un antecedente de 2013, donde por un planteo (a la inversa) había rechazado que el represor Antonio Herminio Simón no fuera beneficiario de ese cómputo abreviado. Ese argumento pretende atajar otro de los frentes que se desencadenó ayer: el abogado y exlegislador porteño Marcelo Parrilli presentó una denuncia por prevaricato contra el trío que conformó la ajustada mayoría. Recayó en el juez Daniel Rafecas, un histórico promotor del juzgamiento de delitos contra los derechos humanos cometidos durante la dictadura que tendrá en sus manos el dilema de definir si los magistrados supremos cometieron algún delito.

En el plano internacional también hubo réplicas. El constitucionalista Andrés Gil Domínguez formalizó la primera demanda contra el Estado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por "violación del derecho de las víctimas" del Terrorismo de Estado. Sorpresivamente lo siguió una diputada del interbloque Cambiemos, Anabella Hers, que responde a la agrupación de Gente de Derecho, controlante del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal. Su presidente, Jorge Rizzo, también accionó. Intentarán que por acumulación de demandas, el caso llame la atención de la CIDH, que se alista a sesionar en el país entre el 22 y el 26 mayo. "La aplicación de la ley más benigna debe ser interpretada a la luz de los estándares internacionales aplicables a los delitos de lesa humanidad", señaló en tono de reproche un comunicado firmado por el representante de la Oficina para América del Sur del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh), Amerigo Incalcaterra.

Un centenar de abogados querellantes en casos de lesa aspiran a avanzar en bloque en un pedido de juicio político a los tres supremos. Más simbólico que efectivo, cuando se plasme, será motivo de festejo para Ricardo Lorenzetti cuyo pedido de enjuiciamiento por motivos totalmente distintos fue motorizado por Elisa Carrió. En la Corte, ya estaba preparado un plan de contingencia en caso de que hubiera movimientos en la Comisión de Juicio Político en torno a las acusaciones que Carrió derramó sobre Lorenzetti. En los papeles, salvo Juan Carlos Maqueda, el resto de los jueces tendrán su propio expediente.

La punta de lanza de la rebelión judicial la encabezó desde Comodoro Py el TOF 5 que luego del fallo supremo denegó dos pedidos de aplicación del 2 x 1. Cruzaron mensajes entre los jueces de otros tribunales orales federales apelando a la táctica del análisis "caso por caso" para seguir la nueva doctrina. Cualquiera que tenga al menos una diferencia con "Muiña" les permitirá eludir el fallo de la Corte. De esta forma aspiran a no tener que pagar el costo político que entienden les trasladó el incómodo fallo conocido el miércoles pasado. Casación hará algo similar: estiman que los únicos que podrían adaptarse al nuevo criterio podrían ser Liliana Catucci y Eduardo Riggi, que se sumarían a Ángela Ledesma, quien -en minoría- venía aplicando la validez del cómputo reducido. Alejandro Slokar, Ana María Figueroa, Mariano Borinsky, y Gustavo Hornos anticiparon que continuarán con el anterior criterio al que podría sumárseles Juan Carlos Gemignani. El interrogante es qué harán los fiscales de esa instancia Ricardo Weschler y Raúl Plée. Javier De Luca que controla el 50% de los dictámenes irá por la inaplicabilidad.

La Casa Rosada, que pese a las lecturas apresuradas, nunca fue auspiciante del fallo de la Corte, prepara su propia ley "antídoto" en manos del senador Federico Pinedo para restringir el margen de aplicación de la sentencia a otros casos. Su idea es que hoy mismo ingrese al trámite parlamentario antes de la marcha prevista para mañana a tribunales. El objetivo será que la Corte se lleve la marca por el conflicto que desató su fallo. Desde el cuarto piso del Palacio se muestran inconmovibles ante las reacciones que despertó la sentencia. Aguardarán que el chubasco pase a fuerza de sacar expedientes. Aplican el dicho campero "salga pato o gallareta". Traducido, significa que salga bien o salga mal había que hacer algo. La expresión pretende traslucir que sin importar los resultados era necesario arriesgarse a una resolver una situación límite.

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