- ámbito
- Edición Impresa
A Boca le faltó una mano
Juan Román Riquelme festeja de brazos abiertos su gol, y detrás, como un espejo, hace lo mismo Nicolás Blandi. Boca ganó, pero no le alcanzó para ser primero en su grupo.
Tanto, que el partido se abrió con un grave error del árbitro boliviano Raúl Orozco, porque Sergio Araujo primero bajó y después acomodó la pelota con la mano para que Nicolás Blandi marcara.
Boca, que jugó con muchos suplentes, fue superior a un equipo sin categoría, que lo único que atinó fue a defenderse y sacar algún tibio contraataque. Así y todo, el Zamora tuvo una oportunidad clara en el primer tiempo que Gabriel Torres desvió por sobre el travesaño con Sebastián Sosa vencido.
Quizás a Boca lo desilusionó saber que ya en el primer tiempo Fluminense le ganaba a Arsenal, pero los principales responsables fueron Pablo Mouche y principalmente Nicolás Blandi, que desperdiciaron una situación tras otra para abrir el marcador.
Con el 1 a 0 a favor, Boca se tranquilizó y empezó a girar sobre la habilidad de Juan Román Riquelme, que no brilló, pero hizo un bonito gol y así aseguró el triunfo.
Después fueron los nervios de lo que se vivía en Sarandí, porque Arsenal empató con Nicolás Aguirre y lo dejó temporalmente primero en el grupo y como el mejor de la Copa.
Sin embargo, en el último minuto de juego llegó la noticia del gol de Fluminense que lo volvió a poner segundo.
Boca ganó su partido, pero no le alcanzó para ser primero. El empate ante este mismo Zamora en Venezuela (el único punto que cosecharon los caribeños) lo pagó muy caro y terminó segundo en su grupo, aunque el próximo rival parece ser Unión Española de Chile, un equipo que no lo debe preocupar mucho.
Ahora comienza la verdadera Copa, la de partido y revancha para que uno siga y el otro quede, por lo que el rival que toque en suerte va a ser muy importante, para tratar de llegar lo más lejos posible.

