La Dirección de Seguridad en el Transporte (TSA) de Estados Unidos señaló en un comunicado que los artefactos que no se enciendan serán confiscados y que a los pasajeros que los lleven se les someterá a una inspección adicional.
Las medidas se anunciaron después de que las autoridades estadounidenses expresaran su preocupación por la labor de grupos terroristas en Yemen y Siria, vinculados con Al Qaeda, para el desarrollo de un artefacto explosivo que pueda pasar sin detección en los aeropuertos.
Según indican ayer algunos medios estadounidenses, los artefactos en la mira de la TSA son los teléfonos celulares, tabletas y computadoras portátiles que podrían usarse para ocultar o detonar un artefacto explosivo.
La cadena de televisión NBC señaló que fuentes gubernamentales expresaron su preocupación, específicamente, por los iPhones hechos por Apple, y los teléfonos Galaxy de Samsung Electronics, en los vuelos directos a los Estados Unidos desde Europa, Medio Oriente y África.
"Durante el examen de seguridad, los agentes también pueden pedir (a los pasajeros) que enciendan algunos artefactos, incluidos los teléfonos", señaló el comunicado de la TSA, y añadió que los artefactos que no se enciendan "no podrán llevarse a bordo del avión".
Como parte de las medidas de vigilancia multiplicadas desde los atentados terroristas de septiembre de 2001 en Estados Unidos, la TSA presta una atención especial a todos los contenidos de equipaje que tengan cables, circuitos electrónicos y conexiones.
| Agencia EFE |

