A mediados de agosto, el Gobierno aplicó una devaluación del 22% al tipo de cambio oficial y, luego, implementó una serie de medidas de alivio para contener los efectos de ese salto en el precio del dólar. Ambas decisiones tuvieron un efecto inflacionario en agosto y septiembre, y el mercado mira hacia el Banco Central para ver cómo reaccionará con la tasa del plazo fijo.
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Clave: el BCRA define qué hará con la tasa de interés
Tras las PASO, el dólar oficial está fijo en $350, como efecto de esa devaluación. Hubo impacto en los precios. El BCRA espera dato de inflación. Atención sobre los plazo fijo.
El BCRA ajustó la tasa del plazo fijo tradicional, la subió 21 puntos porcentuales, hasta el 118% (Tasa Nominal Anual, TNA) para estar en sintonía con el salto cambiario.
Tras las PASO, el dólar oficial está fijo en $350, como efecto de esa devaluación. En simultáneo con esa medida, el BCRA ajustó inmediatamente la tasa del plazo fijo tradicional, la subió 21 puntos porcentuales, hasta el 118% (Tasa Nominal Anual, TNA) para estar en sintonía con el salto cambiario.
Por otra parte, se inyectaron muchos pesos a la economía como consecuencia de los bonos para jubilados, trabajadores y planes sociales que se implementaron para suplementar el efecto de la devaluación en precios y los programas de apoyo a distintos sectores del campo y pymes. Así, todos los pronosticadores privados de inflación están anticipando que el dato de suba de precios de agosto, que se conocerá el miércoles 13 de septiembre, será de dos dígitos y estará en torno al 11% o 12% mensual, muy por encima del 6% de julio.
En ese contexto, ¿cómo reaccionará el BCRA con su política de tasas? tal como indica Federico Zirulnik, economista jefe del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz, “si quiere seguir sosteniendo una tasa positiva, va a tener que volver a subirla”. El sendero de tasas positivas es un requisito que exige el Fondo Monetario Internacional en el marco del acuerdo que el país firmó con el organismo, y, que, a la vez, es una herramienta para contener la inflación y la tendencia dolarizadora de ahorros.
Para no abandonar ese sendero, teniendo en cuenta que el rendimiento efectivo mensual del plazo fijo es hoy del 9,7% contra una inflación por encima de 10%, el BCRA debería subir las tasa una vez más. Así lo ratifica el director de CyT Asesores Económicos, Camilo Tiscornia, cuando apunta que “debería ser más alta” en relación a la inflación prevista.
Sin embargo, al igual que el resto de los analistas consultados, Tiscornia considera que “es muy probable que no la suba, sobre todo, teniendo en cuenta que es una medida que agravaría el déficit cuasi fiscal (los intereses que el BCRA le paga a los bancos por las letras de liquidez).
Asimismo, Zirulnik indica que hay que tener en cuenta que, más allá del pico de agosto, como consecuencia de la devaluación y las medidas anunciadas, “es probable que, para septiembre, baje algo la inflación” respecto de la del mes previo.
Sergio Chouza, director de Consultora Sarandí, indica que “la actitud más prudente, hoy, sería dejar la tasa del plazo fijo estable en el 9,7% efectivo mensual, con 118% nominal anual y 209% efectivo anual, más allá del fogonazo inflacionario del mes de agosto”.
Las claves
Ese fenómeno inflacionario pareciera ser un pico de un momento, que, en palabras de Chouza, “estuvo dado por altísima volatilidad e incertidumbre por el resultado de las elecciones sin anclas institucionales y nominales y que volvió a su cauce, tras el acuerdo con el FMI”.
Además, los analistas coinciden en mencionar que, en el actual contexto electoral, en el que la ida hacia el dólar ya es una tendencia muy marcada, se hace evidente la inefectividad de la tasa para desincentivar la dolarización.
En un sentido similar apunta el economista y director de MyR Consultores, Fabio Rodríguez, quien plantea que espera que se dé “un mini estatus quo hasta octubre por parte del Gobierno, intentando seguir con el dólar oficial en $350 y el MEP intervenido en la zona de entre $650 y $700”. Y señala que, mientras esto resulte efectivo para que no se disparen los tipos de cambio y el BCRA pueda seguir comprando dólares, no ve incentivo para subir la tasa.
Así las cosas, para Chouza, “lo más prudente es mantener la tasa estable en estos niveles, aún frente a un dato inflacionario alto en agosto, y no volver a darle otro push”.
Lo mismo señala Zirulnik, quien considera que “si la inflación de agosto da por debajo de 12% (variable posible, aunque parece difícil), es probable que el Central sostenga la tasa del plazo fijo en niveles actuales, en tanto que, si está por arriba de ese nivel, seguramente, vuelvan a subir”.

