23 de febrero 2011 - 00:00

Absurdo paro que obligó a conciliación

El Gobierno decidió ayer continuar con la política diseñada en las últimas semanas ante casos de problemas judiciales de dirigentes sindicales: hacer declaraciones diplomáticas y despegarse del caso de la manera más rápida y tajante posible. Así lo hizo ante la radicalizada respuesta primaria de la Unión Ferroviaria (UF) de ayer por la mañana, que luego fue apagándose lentamente hacia la noche. Pero además, en el caso de José Pedraza, el oficialismo decidió dar otro paso. Como se trató, a diferencia de la situación de Gerónimo «Momo» Venegas y sus peones rurales, de un sector vinculado a los servicios públicos, el Gobierno dispuso un operativo directo para que el paro de ferrocarriles lanzado por parte del gremio de Pedraza se sintiera en el público lo menos posible.

Dos ministerios intervinieron directamente. El de Trabajo, de Carlos Tomada, y el de Planificación, de Julio De Vido, a través de la Secretaría de Transporte de Juan Pablo Schiavi. El primero dispuso la conciliación obligatoria en el paro de actividades al que llamó por la mañana el gremio. El segundo desplegó más de 100 micros para devolver por la tarde a parte de los trabajadores a sus barriadas del conurbano.

Desde el Ministerio de Trabajo se firmó a las 15.30 el llamado a conciliación obligatoria, con lo que se citó inmediatamente a los operarios a volver a sus puestos de trabajo en los ferrocarriles en paro. No eran todos (otra señal para el gremio). Sólo el Roca, epicentro del conflicto de octubre del año pasado, que terminó ahora con la detención de Pedraza, y en parte el Mitre, paralizaron sus servicios, mientras que el Belgrano Norte, el Urquiza, el Sarmiento y el San Martín, el premetro y los subterráneos operaron con normalidad. Sólo Ferrobaires tuvo problemas en sus servicios a Mar del Plata, pero por falta de mantenimiento.

Le costó igualmente a Trabajo que desde la UF se aceptara la conciliación obligatoria en el Roca. Casi tres horas hubo que esperar para que el gremio anunciara que dejaría el paro y otra hora más para que el tren volviera a funcionar. En el medio, trabajadores extercerizados, recientemente pasados a planta permanente, denunciaban que operarios vinculados a Pedraza los presionaban para que se plegaran a la huelga en apoyo al líder detenido. Se trataba de los trabajadores que hoy están en relación de dependencia por el proceso de incorporación de tercerizados que comenzó luego de la muerte de Mariano Ferreyra, el caso que derivó en la detención de ayer de Pedraza. Los operarios rebelados ante la UF son, además, cercanos al Partido Obrero (PO), que horas antes felicitó a la Justicia por la prisión del gremialista y llamó a no abandonar los puestos de trabajo. Esta nueva interna gremial tendría derivaciones importantes en las próximas horas. Finalmente, cerca de las 19 el Roca funcionaba con normalidad.

En paralelo, Juan Pablo Schiavi enviaba colectivos a la estación de Constitución. En total fueron algo más de 200 unidades, aportadas en gran medida por el grupo empresario ferroviario y del transporte automotor de los hermanos Cirigliano, que en parte es administrador de la UGOFE que maneja el Roca.

Se informó en un comunicado que «dispusimos el cierre preventivo de la estación Constitución para evitar problemas y haremos lo mismo en otras terminales donde el servicio esté paralizado».

Antes, tanto Tomada como Schiavi habían hablado sobre el caso Pedraza. El ministro de Trabajo dijo que la detención del histórico líder de la UF, de 68 años, «era una posibilidad» debido a los avances de la investigación y que «no hay que cargar de subjetividades» esta cuestión. «Es un tema que la Justicia está investigando desde hace tiempo y corresponde que actúe y lo mejor es no cargar de subjetividades un tema muy delicado», dijo Tomada.

En el trasfondo del asunto se encuentra el régimen de empresas tercerizadas que, según la investigación, estaban administradas por dirigentes de la Unión Ferroviaria y que funcionaron en un régimen de legalidad hasta el asesinato de Mariano Ferreyra. Puntualmente, se trata de Cooperativa de Trabajo Unión del Mercosur, a partir de la cual se contrataban trabajadores con salarios más bajos que los de los empleados ferroviarios y por fuera de los convenios colectivos. Estos operarios, hoy en relación de dependencia bajo administración de la UGOFE, pasaron de cobrar 2.200 pesos mensuales a más de 5.000 pesos. Serían algo más de 1.000 trabajadores, que en casi su totalidad se mantendrían fieles al PO.

C.B.

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