26 de junio 2009 - 00:00

Acoso a familia de la joven mártir Neda

Teherán - La prensa ultraconservadora iraní intentó ayer disculpar a las fuerzas de seguridad tras la muerte de Neda, la joven cuyas imágenes de su agonía inundaron internet, acusando incluso a un periodista de la BBC de haber contratado un sicario para asesinarla. Paralelamente, varios testigos afirmaron que el Gobierno acosó a los familiares de mujer, obligándolos a abandonar su vivienda.

Las imágenes de la muerte de Neda Agha Soltani en Teherán causaron conmoción e indignación entre los iraníes y la comunidad internacional. Su novio, Caspian Makan, afirmó que la joven no había participado en las manifestaciones y que sólo pasaba por una de ellas cuando recibió una bala disparada por un miliciano.

Según la agencia, que cita a una fuente no identificada, «las fuerzas de seguridad incautaron las últimas semanas decenas de armas similares a la utilizada, que ingresaron a Irán ilegalmente y, en especial, desde las fronteras occidentales».

El periódico Vatam Emruz, que respalda a Mahmud Ahmadineyad, acusó al periodista de la BBC John Leyne, que fue expulsado por las autoridades iraníes, de haber «contratado a un delincuente y de pagarle para matar a alguien para su documental».

«Algunos testigos e imágenes de video muestran claramente que son probablemente los basij vestidos de civil los que le dispararon deliberadamente», había declarado el lunes el novio de la joven mujer a la televisión BBC Persian, la señal en persa de la radio y televisión pública británica, con sede en Londres. «Algunos testigos dicen que la tomaron claramente como blanco y recibió disparos en el pecho. Murió a los pocos minutos», había agregado en alusión a la temible milicia que apoya a Ahmadineyad.

Según vecinos, las autoridades iraníes ordenaron a la familia que abandone el departamento del cuarto piso en la calle Meshkini, al este de Teherán. Aparentemente, la Policía enterró el cadáver sin el permiso de sus allegados, al tiempo que le prohibieron todo tipo de homenajes en las mezquitas. «Sólo sabemos que fueron obligados a abandonar su departamento», indicó un testigo.

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