9 de mayo 2012 - 00:28

Activan la ley que le prohibirá a Bs. As. recibir basura de la Capital

«Nos quieren fundir», se quejó Macri ante amenaza de proyecto en La Plata

Mauricio Macri ayer en conferencia de prensa. Acusó al Gobierno nacional de querer perjudicarlo con aumento por llevar basura a provincia y transferencia de subtes.
Mauricio Macri ayer en conferencia de prensa. Acusó al Gobierno nacional de querer perjudicarlo con aumento por llevar basura a provincia y transferencia de subtes.
Mauricio Macri sumó furia ayer contra el Gobierno nacional que cree quiere «asfixiar» económicamente a la Ciudad y disparó en una conferencia de prensa todos sus temores. Considera, el jefe de Gobierno, que existe un plan kirchnerista para obligarlo a gastos que no tenía previstos, como pagar la luz de los edificios públicos sin subsidio, controlar los subterráneos con seguridad propia en los andenes y más costo por llevar la basura de los porteños a la provincia de Buenos Aires. Tal como anticipó este diario, el 15 de marzo pasado, en la provincia de Buenos Aires se impulsa una ley para impedir que otros distritos lleven sus residuos a su geografía.

La iniciativa se removió en las últimas horas, tras los reclamos de la Presidente para que la Capital Federal pague más o se haga cargo de su basura. La iniciativa impone que a partir de 2014 la provincia de Buenos Aires no admitirá residuos de otras jurisdicciones «que no cuenten con el tratamiento indicado por la autoridad de aplicación». Propone comenzar el año que viene con una restricción para que los residuos de otras jurisdicciones no superen «el 70% del volumen total de residuos ingresados al territorio provincial en el año 2012». Pero la norma, es presa de los embates del kirchnerismo más alistado con Gabriel Mariotto que con Daniel Scioli y tendría dificultades para aprobarse en las dos cámaras.

La posibilidad de que se concrete esa votación ya había exasperado el ánimo del jefe porteño el lunes, cuando de apuro llamó a los titulares de los bloques opositores al PRO para pedir auxilio contra el Gobierno nacional.

En esa sintonía habló ayer Macri. Dijo que Cristina de Kirchner «quiere fundir a la Ciudad de Buenos Aires» y que su gestión continuará trabajando para «defender la autonomía», pese a la permanente actitud de «un Gobierno nacional que busca someternos y asfixiarnos».

Según el jefe porteño «la Presidente ha presionado a la provincia y a los municipios para que tomen una actitud agresiva hacia la Ciudad de Buenos Aires» con respecto a la disposición de los residuos.

Solidaridad

«La Ciudad paga el doble de lo que pagan los municipios para disponer en el mismo lugar (la basura) mostrando una vez más una actitud solidaria», reprochó el mandatario y dijo que «el problema de la basura es un problema del Área Metropolitana con el que todos tenemos que lidiar».

Con respecto a la iniciativa de ley, Macri considera que no tiene viabilidad, ya que «más del 30% de la basura que sale de la Ciudad de Buenos Aires ingresa aquí desde la zona sur (del conurbano) en camiones para ser tratada en centros de transferencias nuestros; es un sistema que está interrelacionado».

Para Macri está claro que las polémicas con la administración K son puramente políticas. Así, sostuvo que defenderá «con trabajo, con instituciones y con todos los instrumentos judiciales que tengamos que se respete la autonomía de la Ciudad y el derecho a pensar distinto sin tener que sufrir consecuencias por eso».

La conferencia de prensa se realizó al mediodía en el Centro Cultural Recoleta donde el jefe porteño estuvo acompañado de funcionarios y legisladores del PRO. Igual que lo había confiado a la oposición, Macri repitió en ese estrado que «la agresión política kirchnerista tiene que tener un límite».

«Esta política de «sometimiento y asfixia empezó desde el comienzo mismo de nuestra gestión con un tema tan sensible como la seguridad»
, describió el mandatario y aludió a que el Gobierno nacional «se negó a transferir la Policía con sus correspondientes recursos».

Siguió con que «quitaron la Policía de los hospitales y de las escuelas» y se lamentó de no haber recibido avales del Gobierno nacional para endeudar a la Ciudad.

«Es el único distrito del país al que le han sacado los subsidios de gas, de agua y de luz perjudicando a las zonas más carenciadas», arremetió y se animó a decir que «hay discriminación cuando uno ve que han pasado más de nueve años sin que el Gobierno de la Nación haga una sola obra pública en la Ciudad».

«Queda claro que la presidente Cristina de Kirchner quiere fundir a la Ciudad de Buenos Aires y esto continúa, porque tras el fallido traspaso del subte seguimos en conflicto, aunque queda claro que ellos son los responsables de la gestión de la concesión de subterráneos», remató el jefe de Gobierno.

En otro sentido acusó de la posibilidad de un paro por tiempo indeterminado del personal de los subterráneos como una presunta maniobra para perjudicarlo.

«No nos extrañaría», dijo, que busquen provocar «un paro por tiempo indeterminado en el sistema de subterráneos perjudicando a millones de personas que, la mitad de ellas, vienen de la provincia de Buenos Aires tratando de llegar a su trabajo lo más rápido posible».

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