14 de enero 2015 - 00:00

Admirable novela de Tabucchi

Admirable novela de Tabucchi
Antonio Tabucchi, "Para Isabel. Un mandala" (Bs. As., Anagrama, 2014, 157 págs.)

Esta notable novela de amor del gran escritor italiano (que murió en 2012) es el primero de sus libros que había quedado inédito que se publica. Hizo de esta obra una primera escritura en siete cuadernos escolares en 1996, y se sabe que antes de morir había pensado en darla a conocer. Pareciera que no había parado de trabajar nunca esta "novela estrambótica, una criatura extraña como un coleóptero desconocido que ha quedado fosilizado sobre una piedra".

Pero en el relato nada resulta estrambótico sino sorprendente, alucinatorio, por momentos líricamente onírico. Y su lectura, como en otras novelas de Tabucchi, tiene poder de abducción, se apropia del lector que se deja arrastrar por el ritmo del relato. Esto más aún tratándose de una novela que es un mandala, que busca convertir en palabras esas imágenes simbólicas del budismo que, círculo tras círculo, muestran el mundo en su cambio incesante, que colocan frente al laberinto en que está el ser humano a partir de un sagrado círculo central. En "Para Isabel" hay nueve círculos, como los del infierno según Dante, pero que no son los de la "Divina Comedia" sino todos aquellos que recorre Orfeo para rescatar a Euridice de la muerte.

"Para Isabel" es la historia de Waclaw Tadeus, un escritor que se lanza a investigar qué fue de la vida de una muchacha de la alta burguesía portuguesa, llamada Isabel, que en tiempos de la dictadura fascista de Antonio de Oliveira Salazar se hizo militante del prohibido Partido Comunista, fue detenida y se la dio por desaparecida. Pero hay quienes sostienen que se había suicidado en la cárcel. Otros que, gracias a su pertenencia social, había escenificado su muerte para así lograr su liberación. Y aun hay algunos que sostienen que eso no fue cierto, que la historia es otra, que no es verdad que escapó a país lejano.

La desaparición de Isabel ocurrió en los años 60, muchos años de la Revolución de los Claveles. Treinta años más tarde Tadeus se lanza en la tarea detectivesca de saber de esa mujer con un propósito nada inocente: estuvo enamorado de ella, y hasta sospecha haberla embarazado. Tadeus entra así a circular en círculos concéntricos por las relaciones de Isabel, tratando de dar con su paradero. Cada círculo es el encuentro con alguien que importa para su búsqueda, y alguien lateral que amplían la intriga, que eleva el carácter metafísico de la historia. Comienza encontrándose a Mónica, compañera de estudios y, por su indicación va a ver a Brígida Texeira, que fue la niñera y un poco la madrastra de Isabel. A partir de allí va entrevistando a sus compañeros de lucha, al que fuera su carcelero, a un saxofonista de jazz, a un camarero, a un cura, a un fotógrafo, a un poeta moribundo, a una astrofísica, a Xavier monje budista, a un violinista loco, hasta concertar una magnífica cita alucinatoria, onírica, "donde se está ahora en el entonces", "donde está detenida la noche del adiós", donde Tadeus se inunda de "una nada sapiencial" que conmueve al lector ,y que es una de esas magias que ofrece la literatura. No es arbitrario que el libro se llame "Para Isabel" con elegida referencia a "Para Elisa" de Beethoven, toda la novela puede ser leída con el acompañamiento musical de Ludwing, y tiene un impactante cierre con la melodía de "Les adieux, l'absence, le retour".

Tabucchi más de una vez hizo elogio de Julio Cortázar, cuya novela "Rayuela" iba a llamarse "Mandala", pero en la escritura de esta obra se abre en vínculos con el portugués Saramago, el francés Modiano, y el italiano Baricco. Una afortunada entrega de una admirable novela inedita de una autor que creaba adictos a su prosa.

M.S.

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