24 de enero 2017 - 00:00

Admite la Casa Blanca contactos con Rusia previos a la asunción

Michael Flynn conversó al menos cinco veces con el embajador ruso en diciembre, después de que Barack Obama sancionara a Moscú por la interferencia electoral. El general retirado habría violado una ley que prohíbe a ciudadanos no autorizados negociar con gobiernos extranjeros.

eN LA MIRA.  La administración Trump reconoció que el asesor presidencial de Seguridad, Michael Flynn, habló dos veces con el embajador ruso.
eN LA MIRA. La administración Trump reconoció que el asesor presidencial de Seguridad, Michael Flynn, habló dos veces con el embajador ruso.
 Washington - Michael Flynn, elegido por el presidente estadounidense, Donald Trump, como asesor de seguridad nacional, está bajo vigilancia de la contrainteligencia del país luego de que se confirmara que mantuvo al menos cinco comunicaciones telefónicas con funcionarios rusos el día en que el Gobierno de Barack Obama anunció sanciones contra Rusia por su interferencia en las proceso electoral.

El general retirado Flynn, que juramentó su cargo este domingo, es investigado como parte de las operaciones de contrainteligencia de las comunicaciones entre miembros del Gobierno de Vladímir Putin y el círculo cercano a Trump.

Las llamadas, de las cuales la Casa Blanca admitió ayer se realizaron dos, se produjeron entre el momento en que la embajada rusa en Washington fue informada sobre las sanciones estadounidenses y el anuncio de Putin de que había decidido no tomar represalias contra Estados Unidos, dijeron fuentes de la investigación.

De acuerdo con el diario The Washington Post, Flynn habló con el embajador Serguéi Kislyak. Esos diálogos plantearon nuevas preguntas entre algunos funcionarios estadounidenses de inteligencia sobre los contactos entre los asesores de Trump y los funcionarios rusos en un momento en que las agencias de inteligencia aseguran que Moscú emprendió una campaña multifacética de ciberataques y otras acciones para impulsar las elecciones republicanas contra la candidata demócrata Hillary Clinton.

El 29 de diciembre, Barack Obama anunció que había ordenado la expulsión de 35 diplomáticos rusos sospechosos de ser espías e impuso sanciones a dos agencias de inteligencia rusas por su participación en el hackeo de grupos políticos estadounidenses.

Dos de los investigadores de contrainteligencia suponen, informó la prensa estadounidense, que las conversaciones plantean un interrogante acerca de si Flynn le había dado a Kislyak alguna garantía para calmar la ira de Rusia por las sanciones estadounidenses.

Si ese fuera el caso, supondría un posible enredo con la Ley Logan que prohíbe a los ciudadanos estadounidenses no autorizados negociar con gobiernos extranjeros con los que Estados Unidos tiene disputas. La norma está dirigida a prevenir el socavamiento de las posiciones oficiales de Washington.

Tres fuentes de la investigación subrayaron que no sabían quién había iniciado las cinco llamadas, si Flynn, un exgeneral del Ejército que lideró la Agencia de Inteligencia de Defensa bajo el Gobierno de Obama, o el embajador Kislyak. Tampoco mencionaron el contenido de las conversaciones y se negaron a decir cómo se enteraron de ellas.

Otro de los investigadores consideró que probablemente Rusia quería tener una idea de lo que el equipo de Trump pensaba sobre las medidas.

Agencias Reuters y AFP

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