28 de abril 2009 - 00:00

Advertencia ante Evo y Lula sobre los golpes

Cristina de Kirchner, anfitriona ayer de la firma del acuerdo histórico entre Bolivia y Paraguay para poner fin a un conflicto por la demarcación de límites, pendientes de la Guerra del Chaco, dio ayer un guiño doble para los visitantes Evo Morales y Fernando Lugo. Al aplaudir la firma del acuerdo en la Casa de Gobierno, reclamó que no haya más intentos de golpe de Estado y recordó la cláusula democrática para pertenecer al Mercosur como socio activo, situación de Paraguay, o Estado asociado, Bolivia.

Por estos días, tanto Morales como Lugo están denunciando intentos de golpes contra sus presidencias. En el primer caso a partir de un extraño caso de extranjeros involucrados. En el segundo, según la denuncia del propio ex obispo, a partir de las críticas por sus múltiples paternidades, reconocidas o no.

Ayer, en Buenos Aires, Morales y Lugo firmaron la Memoria final de la demarcación limítrofe entre sus países ante la presidente Kirchner. Según la jefa de Estado argentina, la Guerra del Chaco, que generó el conflicto saldado ayer, tuvo «olor a petróleo».

«Es un día trascendental e histórico para Bolivia y Paraguay», destacó Morales, al celebrar el fin del diferendo fronterizo que mantenían ambos países desde la que tuvo lugar, entre 1932 y 1935, y dejó más de 100.000 muertos. «Tenían que ser tres presidentes que venimos de las luchas sociales, por las reivindicaciones de nuestros sectores, una lucha permanente por la igualdad de nuestros pueblos para poner fin a un problema histórico entre Bolivia y Paraguay», señaló.

«Seguramente si este conflicto se hubiese suscitado con Lugo y conmigo como presidentes, no habría habido guerra», aseguró el mandatario boliviano.

Destino de grandeza

Lugo declaró, por su parte, que «Paraguay y Bolivia tienen un destino de grandeza que hoy empiezan a compartir» y que «para que nunca más en nuestra América las apetencias externas nos enfrenten, aprendamos a extirpar los recelos que dañan nuestras relaciones».

El presidente paraguayo sostuvo que «esta realidad es más que suficiente para que Paraguay y Bolivia inicien de hoy en más la instalación de una nueva frontera, la definitiva frontera abierta a la elaboración de una estructura de integración efectiva».

La mandataria argentina instó en tanto a «tener memoria. No para quedar atrapados, sino para no volver a repetir viejos errores».

Previamente, los cancilleres de la Argentina, Jorge Taiana; Bolivia, David Choquehuanca; y Paraguay, Alejandro Hamed Franco, firmaron el acta de cumplimiento y ejecución del Tratado de Paz de 1938, tras aprobar las tareas de la Comisión Mixta Demarcadora de Límites Boliviano-Paraguaya en el Palacio San Martín, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores argentino.

También asistió al acto el ministro del Exterior de Chile, Mariano Fernández, en representación de los países garantes del Tratado de Paz del 21 de julio de 1938: Brasil, Chile, Estados Unidos, Perú y Uruguay.

La Guerra del Chaco se desencadenó en 1932 por el control de la región del Gran Chaco, en la que se suponía que podía haber amplias reservas de petróleo. En junio de 1935, los gobiernos de Bolivia y Paraguay acordaron una tregua, que formalizaron en 1938 en la firma en Buenos Aires del Tratado de Paz, Amistad y Límites.

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