20 de octubre 2009 - 00:00

Advierten empresas de EE.UU. que peligran las inversiones

Rodolfo Daer
Rodolfo Daer
La Cámara de Comercio de los Estados Unidos en la Argentina (Amcham) respaldó abiertamente ayer la firma del acuerdo entre Kraft -uno de sus socios más importantes- y la comisión interna de la ex Terrabusi, alcanzado el viernes pasado en el Ministerio de Trabajo. A través de un comunicado titulado «Una situación que no debería repetirse», la entidad afirma que «la situación vivida en las pasadas semanas constituye un claro ejemplo de que el desarrollo de actos ilícitos como herramienta de presión no sólo atenta contra la convivencia pacífica de los habitantes y daña la democracia, sino que también genera un clima de incertidumbre y desconfianza».

La cámara alerta luego que situaciones como la ocurrida en la planta de General Pacheco podrían atentar contra «las futuras inversiones nacionales e internacionales indispensables para la República Argentina».

Mientras tanto, el conflicto sindical parece encaminado hacia un nuevo capítulo: el martes 3 de noviembre serán las elecciones para que los aproximadamente 2.700 empleados de la empresa elijan a su nueva comisión interna que los representará por dos años.

En su comunicado de prensa, la Amcham advirtió sobre la necesidad de que «los hechos acontecidos no se repitan» y llamó luego a atender casos como los de Kraft a «aquellos que deben asumir la responsabilidad de solucionarlos».

La cámara tiene como socios a empresas que mantienen más o menos buena relación con el Gobierno como Esso, Pan American Energy, American Airlines, Ford, General Motors, Citibank, Mc Donalds, Coca-Cola, Pepsico, Microsoft, Mattel, Nike y Goodyear. En varias de ellas, además, funcionan comisiones internas de izquierda como la de Kraft.

El 3 de noviembre, los operarios de la planta de General Pacheco deberán elegir entre la continuidad de la actual conducción integrada en su mayoría por militantes de partidos y agrupaciones de izquierda, como el Polo Obrero, Barrios de Pie y el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST); o los delegados que apoye el titular del sindicato de los Trabajadores de la Industria de la Alimentación, Rodolfo Daer.

Confirmó la fecha ayer María Rosario, una de las delegadas de la actual comisión interna e integrante del grupo de los cinco representantes que fueron el centro del conflicto con la empresa, cuando la compañía se negó a reintegrarlos y permitirles el ingreso a la planta.

Luego, fue la Justicia, a través de tres diferentes fallos, la que obligó a Kraft a que les permita a los cinco delegados entrar en la fábrica, aunque sólo en su rol de gremialistas.

El resultado de estas elecciones trascenderá largamente los alcances de la muy complicada relación entre los trabajadores y la conducción empresaria de la ex Terrabusi. Se definirá primero si los operarios quieren continuar con la actual representación (cuyo mandato venció el viernes pasado), avalando la posición radical manifestada durante el conflicto con la empresa que duró dos meses y desde el viernes tiene una tregua de 60 días.

De hecho, uno de los puntos a los que la empresa se comprometió en el acta firmada ese día fue a permitir que se organicen las elecciones para que los operarios escojan a sus representantes.

Para la izquierda será un acto crucial. Entre los grupos de esta tendencia, lo que ocurra en la ex Terrabusi podría ser determinante para desembarcar en otras compañías.

Dejá tu comentario