15 de enero 2010 - 00:00

Advierten posibilidad de nuevas crisis

«La crisis financiera y la consecuente recesión han creado un entorno más vulnerable en el que los riesgos que no se enfrenten podrán convertirse en las crisis del futuro». Así definió Robert Greenhill, director general y ejecutivo del World Economic Forum, los desafíos que se le presentan al mundo en el informe «Riesgos globales 2010» publicado ayer.

El informe se publica anualmente con anterioridad a la Asamblea Anual del World Economic Forum en Davos-Klosters, Suiza, y es generado en forma conjunta con Citigroup, Marsh & McLennan Companies (MMC), Swiss Re, el Centro para la Gestión de Riesgos de la Facultad de Wharton y Zurich Financial Services. Es el resultado de las consultas realizadas durante un año a los especialistas del ámbito empresarial, académico y político, representa la quinta edición del informe, que coincide con el 40º aniversario del Foro.

En esta edición, destaca como cuestiones clave el impacto de la crisis fiscal y las consecuencias sociales y políticas de los altos índices de desempleo en varias de las principales economías. En particular, los actuales modelos de protección de la salud y la educación y de protección contra el desempleo han sido sometidos a una intensa presión debido a la crisis financiera, independientemente de las consecuencias a más largo plazo del aumento en la expectativa de vida.

Daniel Hofmann, economista principal de Zurich Financial Services, comentó que «como reacción ante la crisis financiera, muchos países se han arriesgado a gastar por encima de sus ingresos y a sobrecargarse con niveles de deuda extremadamente altos. Esto podría ejercer una presión ascendente sobre las tasas de interés reales, atrasar el crecimiento y ocasionar altos niveles de desempleo durante un tiempo prolongado».

En cuanto al panorama más general, el informe destaca el impacto de la recesión global en la prolongada infrainversión en infraestructura, especialmente, en energía y agricultura, además de los crecientes costos de los tratamientos contra las enfermedades crónicas. La recesión ha limitado la capacidad de los responsables en tomar decisiones para combatirlos de manera eficaz.

Raj Singh, director de Riesgos de Swiss Re opinó que se necesita «un considerable aumento en la producción de alimentos para la creciente población mundial, y ya hay mil millones de personas desnutridas. Deben destinarse miles de millones de dólares al suministro de agua y energía, al transporte y a las medidas de adaptación al cambio climático. Los gobiernos deben trabajar en forma conjunta con el sector privado para lograr que esto ocurra. Las aseguradoras pueden ofrecer herramientas de gestión de riesgos que permitan crear una mayor estabilidad financiera para la agricultura y los agricultores».

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