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Aerolíneas, cada vez más roja: perdió u$s 23 M en enero
Mariano Recalde
El dato, con ser impresionante, resulta peor aún si se lo compara con el quebranto de enero de 2009, que había sido de «sólo» u$s 16,8 millones. Un año más de gestión estatal no logró reducir el rojo de Aerolíneas-Austral, sino que lo incrementó en casi seis millones de dólares.
Proyectado a todo 2010, el quebranto de Aerolíneas Argentinas superaría los u$s 300 millones, una cifra difícil de justificar en cualquier circunstancia, pero que hoy -en medio de la pelea por los fondos públicos para el pago de la deuda que enfrenta al Gobierno con la oposición- debería ser calificada al menos de dispendiosa. Sobre todo porque, según fuentes internas de la empresa, la situación en febrero habría sido peor aún, y las pérdidas podrían resultar superiores a las registradas en el primer mes del año.
Las cifras se conocen en un momento en que la dirección de la empresa, que encabeza el joven abogado Mariano Recalde se encuentra bajo sospecha de administración fraudulenta, y con pedido de procesamiento por el fiscal federal Guillermo Marijuán por la supuesta contratación directa de un taller en Brasil para la reparación de un Airbus 340-300.
La investigación, disparada por una denuncia presentada por el abogado Ricardo Monner Sanz ante el juzgado federan de Julián Ercolini, había derivado el miércoles en el allanamiento del despacho de Recalde en la sede de la compañía.
Ayer se repitió el procedimiento, pero esta vez en las oficinas que tiene el gerente de Mantenimiento Miguel Cañal en Ezeiza. Allí el propio fiscal, acompañado de efectivos de la Gendarmería Nacional, secuestró documentación y discos rígidos de computadoras del despacho de Cañal.
Cabe apuntar que este funcionario reemplazó hace menos de un mes a Eduardo López, supuestamente en relación con el escándalo del avión enviado a los talleres TAPME en Río de Janeiro. Esa filial de la portuguesa TAP cobró u$s 680.000 por el trabajo (fue la cotización más baja de las tres presentadas), pero entregó el avión cien días después de lo convenido, no sin antes provocar la ruptura de una de las cuatro turbinas de la máquina, y devolverlo con fallas que iban desde el sistema de comunicaciones a los motores-servo que accionan los respaldos reclinables de las butacas.
Si bien lo que se busca en estos procedimientos es otra cosa, quizás la Justicia algún día determine por qué, habiendo vendido u$s 20 millones más en pasajes en enero pasado respecto de igual mes del año anterior, se hayan perdido u$s 22,5 millones. La empresa -en su balance mensual- atribuye la pérdida al mayor gasto en combustible. La cantidad de frecuencias (vuelos) en enero de este año fue el 25% superior a enero de 2009, lo que se tradujo en una suba del 34% en el número de pasajeros transportados; es previsible entonces que se gastara más en nafta, al haberse volado el 25% más de millas. El gasto total en combustible subió -según las cifras que
informa la empresa- un 15% interanual. No se explica entonces cómo, con más pasajeros que gastaron casi veinte millones de dólares más, la empresa no sólo siguió en números rojos sino que además incrementó sus pérdidas sobre las del año pasado.
Otro dato preocupante de cara al futuro es que la puntualidad en vuelos internacionales fue de sólo un 68% (el año anterior había sido del 86%); también se descendió en la puntualidad de los vuelos regionales y se mantuvo en un nivel sólo aceptable en las frecuencias de cabotaje.


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