Tal como lo anticipó el lunes Cristina de Kirchner, la recaudación de mayo fue de $ 27.291 millones, un 12,5% más que en el mismo mes del año pasado. Si bien el número constituye un récord, tal como ayer se encargaron de resaltar en conferencia de prensa el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, y el secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, si se descuentan el efecto de la inflación y los aportes previsionales que antes de la modificación iban a parar a las AFJP, los ingresos tributarios habrían sido menores que los de mayo del año pasado, cuando totalizaron $ 24.259 millones.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El principal motor de la recaudación de mayo fue el Impuesto a las Ganancias, que creció un 23,6% a $ 6.518,2 millones. Es porque en el quinto mes del año vencen las presentaciones de las declaraciones juradas de las empresas. En los últimos meses, el ritmo de crecimiento de este concepto fue del 3% en abril, el 10,7% en marzo y una caída del 1,3% en febrero.
Desde la AFIP se encargaron de aclarar que en el Impuesto a las Ganancias de las personas físicas «incidió negativamente la suba de las deducciones personales (desde octubre de 2008) y la eliminación de la tablita de Machinea, que atenuó los ingresos por retenciones sobre sueldos». Así, mientras para este rubro el ente recaudador todavía analiza la incidencia de las modificaciones de fines del año pasado, para el caso de la estatización de los fondos previsionales no, a pesar de que los cambios se instrumentaron en el mismo período.
En mayo del año pasado, los fondos previsionales que se giraron a las AFJP fueron de $ 930 millones. Teniendo en cuenta los aumentos de los salarios (en torno al 20%), el monto que en mayo de este año habría ido a parar a la jubilación privada hubiera sido de más de $ 1.000. Es así como sin estos fondos el crecimiento de la recaudación estaría en torno al 8%.
Respecto de las ganancias de las empresas, la AFIP informó cómo se conforma el crecimiento por este concepto, que subió un 17,9% en la comparación con el mismo período de 2008. La mayoría de los sectores tuvo una variación positiva, excepto explotación de minas y canteras (que tuvo una caída del 20,4%) y la agricultura y ganadería, con una disminución del 2,9%. La explicación de Echegaray para el primer caso fue que «en particular las petroleras se vieron afectadas por la caída de los hidrocarburos». Respecto del sector agropecuario, señaló que «vamos a ponerlos bajo la lupa para ver las razones por las cuales no determinaron un crecimiento». En ese sentido, señaló a los pools de siembra y remató con ironía: «Esto es una fotografía. Nosotros vamos a controlar si no usaron photoshop».
Los reintegros a los exportadores totalizaron $ 127 millones (el 15,3% menos que en mayo del año pasado) y las devoluciones de IVA fueron por $ 370 millones (-38,3%). «Hemos quedado al día con quienes hacen sus operaciones sin utilizar paraísos fiscales», justificó Echegaray.
Los ingresos por retenciones volvieron a tener una mala performance y cayeron un 9,7%, a $ 2.907,2 millones. Si bien el precio de la soja subió en las últimas semanas, hasta que esas operaciones se plasmen en los números de la recaudación transcurren uno o dos meses. También disminuyeron los derechos de importación un 24,4%.
El IVA impositivo subió un 20% a $ 4.989,6 millones, en torno a lo que venía haciendo en los últimos meses. Sin embargo, el aumento real de este impuesto -que sirve de indicador de la evolución del consumo- sería casi nulo de tenerse en cuenta la inflación (no medida por el INDEC).
El impuesto al cheque, otro indicador del freno de la economía, creció sólo el 1,9% a $ 1.717,2 millones. Por aportes y contribuciones se recaudaron $ 5.704 millones, un 43,9% más que en mayo del año pasado.
Dejá tu comentario