11 de agosto 2010 - 00:00

Agresiones a Garzón en juicio a Videla

Baltasar Garzón
Baltasar Garzón
La invitación que el Gobierno hizo al juez español Baltasar Garzón para presenciar el juicio que se realiza en Córdoba contra el ex presidente de facto, Jorge Rafael Videla, y otros ex militares acusado de supuestos delitos de lesa humanidad terminó en gritos y escándalos.

El magistrado -actualmente suspendido por el Máximo Tribunal de Justicia español por impulsar la investigación de los crímenes del franquismo- había sido invitado por el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, junto a quien asistió ayer a una de las jornadas del proceso. Pero la visita se convirtió en un escándalo, cuando dos familiares de los imputados comenzaron a insultarlo mientras se retiraba de la sala de audiencias, luego de escuchar varios testimonios. «¡Vivan los cristianos de España! ¡Vivan los falangistas! ¡Vaya por los terroristas de la ETA!», gritaron los agresores. Un insulto que en realidad es una ironía, si se tiene en cuenta que el magistrado suspendido vive actualmente rodeado de seguridad, debido a amenazas como las de los etarras vascos.

Periodista golpeado

En medio de los forcejeos fue golpeado además un periodista que intentaba sacarles una foto a los familiares que gritaban, y las agresiones escalaron a tal punto que el juicio tuvo que ser suspendido por pedido de la querella.

En la conferencia de prensa organizada tras los incidentes, Garzón señaló que no podía valorar la actitud de las dos personas que lo insultaron, pero destacó que estas situaciones «buscan cargar contra los que quieren trabajar con legalidad». También resaltó que «los acusados deberían demostrar dignidad, sobre todo con los testimonios de quienes sufrieron la falta de libertad».

El juez suspendido agregó que «una experiencia intensa es el asistir a un juicio de esta envergadura y con algunos acusados como Videla» y que estos juicios «significan la demostración de que la sociedad no se rompe sino que se reintegra mucho más, la reconciliación de las víctimas y la sociedad general con la Justicia y el resarcimiento de las víctimas que durante muchos años, por leyes de impunidad, no pudieron acceder a la Justicia».

Los incidentes nublaron momentáneamente el idilio que Garzón mantiene actualmente con la Argentina. Visitante asiduo en el país, el magistrado anunció el lunes pasado que colaborará con la Cancillería para promover acciones vinculadas con la defensa de los derechos humanos en el extranjero.

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