4 de mayo 2009 - 00:00

Agricultura convencional versus sustentable

«La Argentina debe profundizar la conversión de una agricultura convencional hacia una sustentable. El modelo basado en el respeto a la biodiversidad tiene más oportunidades de subsistir en un contexto de cambio climático», afirmó el experto chileno en agroecología y profesor de la Universidad de Berkeley en California, Miguel Altieri.

Altieri alentó a reconocer el saber del campesino, como una base de cambio durante una visita al país, invitado por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), para asesorar sobre el concepto de agroecología y su penetración en los organismos públicos. En este sentido, describió cómo interactúan sus equipos con los agricultores para definir los indicadores y luego evaluar. «Trabajamos con dos pilares de la conversión: con un diseño del agrosistema que rompe el monocultivo que influencia la calidad del suelo, y por otro lado, el manejo de la biodiversidad».

En este sentido, precisó que «biodiversidad no significa tener cinco plantas diferentes, sino que éstas deben complementarse y que este tipo de estudio responde a sistemas intensivos de conocimiento».

El autor del libro «Agroecología, bases científicas para una agricultura sustentable», aseguró además que «la cultura ambiental del monocultivo no va a pasar con el cambio climático» y agregó: «Sólo se puede cambiar donde se trabaja con biodiversidad», afirmó.

Para el máximo referente de la agroecología en el mundo, la biodiversidad es lo contrario a la tendencia actual en «la agricultura moderna donde son uniformes los agrosistemas, por ejemplo, en la Argentina, con la creciente sojización».

«Hoy hay una crisis en el planeta, que desde mi punto de vista es resultado del modelo de desarrollo. Cambiamos o la cosa se pone negra», sentenció el investigador chileno.

«No podemos resolver los problemas con las mismas herramientas que lo crearon», dijo parafraseando a Albert Einstein. Por lo tanto, recomendó la agroecología, como ciencia que da las bases para hacer una conversión de una agricultura convencional que está en crisis hacia una sustentable.

Esto implica planificar la triple soberanía, alimentaria, energética y productiva, «no quiere decir que los países abandonen sus modelos agroexportadores. Todo debe operar en un contexto de resiliencia. La cultura ambiental del monocultivo no va a pasar con el cambio climático», expresó.

Respecto de la posibilidad de que la agroecología se instale en los organismos del Estado, Altieri ha conocido y participado en distintos enfoques en países como Brasil, Cuba, y algunas experiencias en Sevilla, España.

En Brasil, reconoció que se intentó reformar toda la institución y difundir el concepto en programas y departamentos. Mientras que en la Argentina, el Estado intentará capacitar y desarrollar un grupo, mientras el resto del sistema sigue en el camino actual.

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