General retirado de 70 años, Ahmed Shafiq fue el último primer ministro de Hosni Mubarak.
Para separarse del anterior régimen, en la campaña enfatizó la promesa de un «Estado moderno», abogó por «mirar adelante y olvidar el pasado» y prometió a los jóvenes «devolverles la revolución».
Intentó permanecer en el cargo pese a la caída de Mubarak en febrero de 2011, pero, presionado, debió renunciar el 3 de marzo.
Además de su imagen aceptable, su principal atractivo electoral es la promesa de un retorno a épocas de tranquilidad, al menos aparente, en contraste con la ebullición constante que supuso la caída del dictador. Esto atrae, por caso, al electorado cristiano, el 10% del total.
De origen en una familia acomodada de clase alta de El Cairo, se graduó en la Academia del Aire en 1961. Entre 2001 y 2011 fue ministro de Aviación Civil.
El 31 de enero del año pasado fue designado premier. Participó como aviador en la guerra de Yom Kipur contra Israel en 1973 y más tarde fue agregado militar en Roma. En abril de 1996 fue nombrado jefe de la Fuerza Aérea de Mubarak.
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