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Ahora pide derogar el DNU para ir a declarar
La posición oficial fue expresada por partida doble. Por un lado, el jefe del bloque del Frente para la Victoria en Diputados, Agustín Rossi, aseguró: «Si Martín Redrado no se presenta mañana ante la comisión, tendríamos que estar terminando con el trámite de aconsejar a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner sobre este tema», como lo indica la Carta Orgánica del Banco Central. Dijo, además, que «Redrado no puede poner ninguna condición a ninguno de los poderes de la República, tiene que responder al requerimiento del Congreso Nacional», dijo Rossi, quien reiteró que si no se presenta mañana, la Comisión Bicameral tiene que dar su dictamen y enviarlo al Poder Ejecutivo. Más directo, Aníbal Fernández dijo, al conocer la novedad: «Estamos en presencia de un verdadero estúpido».
Las sospechas oficiales van más allá de considerar una rebeldía tardía de Redrado para prolongar más la crisis política y su agonía como titular de la entidad. Desde Olivos, anoche se analizaba seriamente anunciar un nuevo capítulo dentro de la conspiración en la que están embarcados Redrado y el vicepresidente Julio César Cleto Cobos, el encargado de desempatar en la comisión. Según la versión política del matrimonio Kirchner y sus colaboradores directos, Redrado ya cerró un acuerdo con Cobos para prolongar las discusiones, dilatar el debate y finalmente renunciar luego de presentarse ante la comisión (lo que podría demandar ahora más de un mes hasta que se resuelva la derogación o no del DNU de la polémica), evitándole a Cobos la necesidad de votar a favor o en contra de su eyección del cargo.
Cuestión legal
Más allá de las especulaciones políticas, hay una cuestión legal por la cual Cristina de Kirchner no podría derogar el DNU. Si lo hiciera, especulaban en Olivos, se reconocería que la forma en que Redrado fue echado sería ilegal y hasta inconstitucional, con lo que éste podría considerar como un delito el hecho de no haberlo dejado ingresar en la entidad desde el viernes pasado. Siguiendo esta lógica, todas las acciones que tomó Miguel Ángel Pesce desde el viernes a las 22 (incluyendo la licitación de Nobac y Lebac de ayer) no tendrían validez técnica ni legal. Finalmente, esta decisión serviría para que Redrado tenga argumentaciones institucionales a favor para la media docena de juicios que el Gobierno le está planteando en los tribunales, y que éste tendrá que atender cuando deje de ser funcionario, lo que, inevitablemente, ocurrirá.
Redrado hizo pública su posición de condicionar su visita al Congreso programada para hoy, a través de una carta dirigida a los tres integrantes de la comisión: Cobos (presidente) y los titulares de las comisiones de Finanzas, Alfonso Prat Gay, y de Presupuesto, Guillermo Marconato.
En el anteúltimo párrafo de la misiva de algo más de cuatro páginas, Redrado afirma: «Solicito a esa Comisión Bicameral que requiera al Poder Ejecutivo que derogue el DNU N° 18/2010, como paso previo a la declaración que debo prestar ante esa comisión en defensa de mis derechos como presidente del Banco Central de la República Argentina». Más adelante, Redrado critica que la remoción ya decidida por la jefa de Estado debe ser posterior a la resolución de la comisión y no anterior, ya que «ante un acto de remoción la opinión de la comisión debe ser previa».
Según su visión, a partir de la interpretación establecida ayer por la tarde en colaboración de sus tres abogados, «en las condiciones expuestas la emisión del dictamen por parte de la Comisión Bicameral, comprará una formalidad vacía de contenido», ya que «qué clase de consejo es aquel que se pide para ponderar la conveniencia, oportunidad y validez de una decisión ya tomada», en relación con declaraciones públicas de Cristina de Kirchner, ya que tendría definida la eyección de Redrado del Central. Dice luego que el expediente de la comisión, tal cual estaría planteado, no tendría mayor utilidad real, ya que, se descarta, siguiendo las declaraciones públicas de la Presidente, que el dictamen «no tendrá más utilidad que engrosar y pretender sanear un expediente cuyo único destino será su inmediato archivo».
Siguiendo el razonamiento, «si el trámite tiene lugar luego de una decisión de remoción, se convierte en una parodia», ya que «es como dar a una persona injustamente acusada la ocasión de ensayar su defensa cuando la sentencia ya ha sido dictada».
Redrado no se privó de atacar a su principal enemigo mediático en esta saga: Aníbal Fernández. El economista ataca al jefe de Gabinete por no haberlo dejado ingresar en la entidad el fin de semana pasado.
Según Redrado, si no se deroga el DNU antes de debatirse su salida del Central en la comisión, «no se cumple la ley y, lo que es más grave aún, no se respeta la garantía constitucional de la defensa, que rige para todos los procedimientos que se llevan a cabo en el ámbito de los tres poderes».


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